Metáfora de mi vida demostrada matemáticamente en planos cartesianos
Simplemente,
soy una coordenada solitaria
en una gran recta infinita
Una ínfima parte de un todo,
que todavía puede ser más pequeño de lo que imaginas,
más pequeño,
más pequeño,
pequeñiiito
Independientemente,
de ser positivo, negativo, primo, par
raíz o cuadrado de cualquier cosa que sea,
se me pueda poner enfrente o detrás,
estoy harto de estar solo
dentro de un paréntesis
Solamente,
espero a que un extraño eje
pase por el mío,
juntando tu dimensión con la mía
dejando así de ser seres planos unidimensionales,
y de esta manera asiendo nuestra vida bidimensional,
recibiéndote o recibiéndome;
reciprocándonos dentro de un paréntesis
donde la coma nos separa
como la distancia que no debe de haber
entre dos cuerpos en la cama
Lamentablemente,
las pendientes son un gran problema,
cuando la resultante es directamente
proporcional a la relación de dos o más puntos,
y más cuando alguno de los puntos
tiene una incógnita por despejar,
y como resultante de esta tenemos
ya valí
Cruel mente
la que se animó a jugar con incógnitas
arrojándome a un plano tridimensional
donde ya no me quejo de la coma,
sino de un dato extra del nuevo eje,
que hace que en nuestra casita
seamos tres
(x,y,z)
Simplemente,
soy una coordenada solitaria
en una gran recta infinita
Una ínfima parte de un todo,
que todavía puede ser más pequeño de lo que imaginas,
más pequeño,
más pequeño,
pequeñiiito
Independientemente,
de ser positivo, negativo, primo, par
raíz o cuadrado de cualquier cosa que sea,
se me pueda poner enfrente o detrás,
estoy harto de estar solo
dentro de un paréntesis
Solamente,
espero a que un extraño eje
pase por el mío,
juntando tu dimensión con la mía
dejando así de ser seres planos unidimensionales,
y de esta manera asiendo nuestra vida bidimensional,
recibiéndote o recibiéndome;
reciprocándonos dentro de un paréntesis
donde la coma nos separa
como la distancia que no debe de haber
entre dos cuerpos en la cama
Lamentablemente,
las pendientes son un gran problema,
cuando la resultante es directamente
proporcional a la relación de dos o más puntos,
y más cuando alguno de los puntos
tiene una incógnita por despejar,
y como resultante de esta tenemos
ya valí
Cruel mente
la que se animó a jugar con incógnitas
arrojándome a un plano tridimensional
donde ya no me quejo de la coma,
sino de un dato extra del nuevo eje,
que hace que en nuestra casita
seamos tres
(x,y,z)
Última edición: