constantine
Poeta recién llegado
Suave y breve caricia,
recibí un día de una dama,
rozó mi cara, rozó mi piel
y ahora mi voz la clama.
Pero se fue de mi...
con firmeza y malicia.
Solo dejo su aroma
a cereza,
y una huella de sus labios
roja, roja como fresa.
Ahora le escribo a mi diario
que sea ficción o imaginación
o tal vez fascinación,
conocí el amor, lo suficiente
para morir calmado.
recibí un día de una dama,
rozó mi cara, rozó mi piel
y ahora mi voz la clama.
Pero se fue de mi...
con firmeza y malicia.
Solo dejo su aroma
a cereza,
y una huella de sus labios
roja, roja como fresa.
Ahora le escribo a mi diario
que sea ficción o imaginación
o tal vez fascinación,
conocí el amor, lo suficiente
para morir calmado.