Mensaje desde la Eternidad
Aun recuerdo cuando abrí los ojos, por primera vez.
Y de mis lágrimas, se esclarecían los colores de la vida.
Como en un blanco lienzo, se estampaban en mi alma.
Y así, sin mas, extendí mis manos recogiendo la consciencia.
Mire a mi alrededor ese lugar desconocido, por un niño.
Y con la mas dócil y noble pureza, confíe mi tierno destino.
Pasaron los días y año tras año esperé reprimiendo mi instinto.
Se forjó mi yugo a fuego lento pero mi alma resistió innata.
Viví la condena compartí la mentira demasiado, demasiado tiempo.
Bien, ahora se que mis ojos no soportaran otra existencia
¿Debo recordarte que compartimos el mismo destino?
Aun recuerdo cuando abrí los ojos, por primera vez.
Y de mis lágrimas, se esclarecían los colores de la vida.
Como en un blanco lienzo, se estampaban en mi alma.
Y así, sin mas, extendí mis manos recogiendo la consciencia.
Mire a mi alrededor ese lugar desconocido, por un niño.
Y con la mas dócil y noble pureza, confíe mi tierno destino.
Pasaron los días y año tras año esperé reprimiendo mi instinto.
Se forjó mi yugo a fuego lento pero mi alma resistió innata.
Viví la condena compartí la mentira demasiado, demasiado tiempo.
Bien, ahora se que mis ojos no soportaran otra existencia
¿Debo recordarte que compartimos el mismo destino?