Me equivoqué una vez más

Alan Cuadrado

Poeta fiel al portal
No soy lo que tú crees

no entiendo por qué cambiar

una vez más me encuentro

la imagen que tienes de mi.



Haz estado creyendo

idealizando demasiado

somo humanos a veces

pero yo miento, un fraude.



Me equivoqué escribiendo

leía y no entendía nada

todo era falso, mentira

estamos juntos en esto.
 
Última edición:
Debió ser a finales de aquellas tormentosas y ponzoñosas lluvias de verano, entre esa energía jovial que carga el espíritu crítico universitario, también no sobra mencionar el caminar atlético con un leve brinco que despierta la curiosidad entre lo que separa el vaivén de nuevas aventuras, jeans oscuros, chamarra de mezclilla, playera blanca con el logo rojo deslavado de Levi´s y gafas oscuras, el olor a cigarro camel guiando el camino al área de comidas universitario, según mis cálculos sólo me alcanzaba para un snickers y una coca cola de lata, también según mis cálculos no era la hora común de entrada, de hecho ya había perdido una clase y mis amigos los anfibios nunca tenían saldo, mis amigos ingenieros de Zumpango e Ixtapalapa seguro estaban en su clase esa rara con el profesor otaku trans, era viernes y el cosquilleo en las palmas de las manos, los casi calambres de los brazos temblando y deseosos de alcohol barato, un kosako, un chorrito de torres 10 o ya de a jodido un gallo en su lata, pues porque la ciudad tiene esta cochambre de romperle su madre al viernes, no saber donde amanecer y despertar en quien sabe dónde.

Ahí entre la mesa de los niños blancos caga leche y entre los cerebritos de cuatro ojos, ahí estaba la mesa chipotluda, Carlos ballarta degustando en su plato de unicel unas flautas y sus labios con una masa compuesta entre queso y crema económica, Coco Celis viendo una mosca en el centro de su armazón, Nazzo o Nacho cubriendo su cuerpo con pena, en el centro el líder del grupo, de fleco interesante, mirada en concentración, el señor que viaja en el tiempo.

Estaba a medio chocolate y lata recordando aquellas veces que en transmisiones en vivo hice reír a un par de ellos y otras veces causando cólera y hate, cuando escribí en super chat de hola robot que el huevo Barrientos se parecía a boris el animal cuando usaba lentes redondos, que para yo ser gracioso debería aprender todas las rutinas de la india Yuridia, que no dejaban poner su música suicida y comunista a Ballarta, entre otras mocedades, así poco a poco me iba acercando más y más a aquella mesa.

Recuerdo que al llegar y sentarme no pude concentrarme en lo que iba a decir como primer comentario, lo tenía en la punta de la lengua, ya sabía que decir y cuando pude asentar la mirada al frente, Mao dio una señal silenciosa con una leve sonrisa, al mover la cabeza todos se pararon y se sentaron en una mesa más lejana, ahí pude ver que comentaron algo y se rieron un poco.

No hubo ningún problema, era viernes y yo sólo quería tomar, cuando sólo se quiere tomar un poco muchas veces la dignidad sale sobrando y vamos por el mundo cual rastreros, ni siquiera para escuchar a alguien o platicar nuestras historias, de antemano sabemos que no nos importa, todos somos protagonistas, decimos y decimos, no habría ningún pecado en ser auténtico, a veces simplemente se agradece recibir gustosamente una pala para acelerar el paso de cavar tu propia tumba, no se trata de pertenecer, ni de ser miembro de un club mercantil que cobra piso para robar tu costo beneficio de compañía, los chistes son los intangibles de la vida, dan sabor, dan gusto por simplemente estar parado escuchando una y otra vez en una vida miserable y ruin.

No recuerdo ningún incendio más placentero que aquel en que todo se está yendo a la mierda y tu estás con tus audífonos cargándote de risa por que humillaron a alguien de la manera más cómica, el puto dolor de los prójimos causa muchísimo gusto porque nos encanta ver nadar vidas en basura y todavía acercar más los detalles, saborear los pixeles de la mediocridad con zoom, mediocridad de alta definición, como me recuerda a la infancia donde solo habían críticas porque sabes que se es profesional en ver los defectos de los demás, en ver los parecidos a alguien o algo porque los saboreaste cual caldo de verga en todas tus comidas, todos los días y te reías o te reías porque si no te cargaba la verga porque no había otro pinche caldo.

Pero es de fieles y leales servidores reconocer los atributos de grandeza a quien honor merece, es de humanos reconocer que tenemos el puto corazón hecho mierda y empapado de sangre negra, esos son los chistes que ya me dan más risa, ver mi radiografía y mi cuerpo desnudo en el espejo.

Es popular y conocido, incluso un cliché que los poetas hacen bulla por el suicido y si lo es, pero rara vez es una pista o una declaración de homicidio, he matado a Mao, no fue mi intención y si quieren solo es en versos y letras, simplemente ya no pudo despertar, hice lo posible por reanimarlo, ya no abrió sus ojos, solo era el haciendo uno mismo con el silencio, si investigan verán que está por ahí vivo y haciendo sus cosas, pero esto que comento data de otra línea en el tiempo.
Un encuentro casual en un área de comidas universitaria.
Así van de la mano las relaciones internacionales.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba