Tiquicia Vargas
Poeta recién llegado
[FONT="]Cuando el ensordecedor grito de la nada
[FONT="]abruma con sus tambores mis sentidos,
[FONT="]siento el calor de tus manos invisibles
[FONT="]debajo de mis ropajes tibios.
[FONT="]
[FONT="]Te hablo, te llamo, te suspiro, me ignoras,
[FONT="]me asusta tu callado latido, estoy a tu merced
[FONT="]y no tengo más remedio que darme por vencido
[FONT="]ante la inevitable presencia de ausencia y olvido.
[FONT="]
[FONT="]Me asusta tu escandaloso silencio, que colma
[FONT="]con sus timbales mis oídos, convirtiéndose
[FONT="]tu voz en el vocabulario que con caricias
[FONT="]grita tu pación y mi insensible descuido.
[FONT="]abruma con sus tambores mis sentidos,
[FONT="]siento el calor de tus manos invisibles
[FONT="]debajo de mis ropajes tibios.
[FONT="]
[FONT="]Te hablo, te llamo, te suspiro, me ignoras,
[FONT="]me asusta tu callado latido, estoy a tu merced
[FONT="]y no tengo más remedio que darme por vencido
[FONT="]ante la inevitable presencia de ausencia y olvido.
[FONT="]
[FONT="]Me asusta tu escandaloso silencio, que colma
[FONT="]con sus timbales mis oídos, convirtiéndose
[FONT="]tu voz en el vocabulario que con caricias
[FONT="]grita tu pación y mi insensible descuido.