Yovany Hernandez
Poeta recién llegado
En el camino de hojas circulares,
árboles azules cantaban melodías celestiales,
donde animales de papel,
escribían su nombre en un triste clavel.
Junto a ellos las letras pintaban,
destellos de amor que ellos imaginaban,
sonriendo en el aire de fuego,
aumentando paulatinamente su ego.
Marcas de agua en la atmósfera,
señalaban besos en la esfera,
mientras que los hombres de nieve,
eran el reflejo del movimiento relieve.
Al final se despidieron del amargo día,
para no volver a recordarlo algún día,
y no volver a saber nada,
y volar sin poder en la nada.
árboles azules cantaban melodías celestiales,
donde animales de papel,
escribían su nombre en un triste clavel.
Junto a ellos las letras pintaban,
destellos de amor que ellos imaginaban,
sonriendo en el aire de fuego,
aumentando paulatinamente su ego.
Marcas de agua en la atmósfera,
señalaban besos en la esfera,
mientras que los hombres de nieve,
eran el reflejo del movimiento relieve.
Al final se despidieron del amargo día,
para no volver a recordarlo algún día,
y no volver a saber nada,
y volar sin poder en la nada.