carmela
Poeta asiduo al portal
Desnuda de toda memoria,
purificadas las viejas heridas,
gracias a la caricia de tu mirada
tierra virgen nunca horadada por el dolor,
a ti me entrego.
purificadas las viejas heridas,
gracias a la caricia de tu mirada
tierra virgen nunca horadada por el dolor,
a ti me entrego.
No hallarás en este predio -bien lo sabes-
deslumbrantes riquezas
cuya posesión desencadene la avaricia y la guerra.
deslumbrantes riquezas
cuya posesión desencadene la avaricia y la guerra.
Sólo puedo ofrecerte el pan de cada día,
amasado con calor y ternura;
el agua cristalina que apaga la sed insaciable
provocada por la soledad
y el arrullo de mi voz sin palabras
para aliviar la angustia inmemorial.
amasado con calor y ternura;
el agua cristalina que apaga la sed insaciable
provocada por la soledad
y el arrullo de mi voz sin palabras
para aliviar la angustia inmemorial.
No es gran cosa, lo sé.
Pero, es todo cuanto tengo;
es todo cuanto soy.
Pero, es todo cuanto tengo;
es todo cuanto soy.
Y a ti, que mágicamente has hecho renacer
la ilusión de la inocencia,
te pertenece.
la ilusión de la inocencia,
te pertenece.
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