licprof
Poeta fiel al portal
nos encantaba drogarnos en la esquina, bajo la lluvia frìa, apoyados en el muro derruido,
aquel paredòn agujereado, socavado por las balas
allì donde nos reìamos a carcajadas, porristas del porro,
allì donde la joven prostituta rosarina inquirida nos seleccionaba
o acaso la novia de claudio por aquel entonces, la veterana bellamente achacada, chacabuca,
como en un tango de discèpolo, el lùcido invicto peronista, peroniano
durante las noches, pasaba el faso de una a otra mano, como si fuera un mate
o con mi novia de entonces, la rockera drogadicta y tanguera, cuya colita parada
enloquecìa a los turros machirulos que le eyaculaban toda clase de barrabasadas, barbaridades al oìdo, girondo mediante
con el nevado encendido, sabiamente irrumpìamos ya drogados en la àspera milonga
y bailàbamos gotanes, con el cigarro en la mano:
asì fue que me quemaron una noche el blazer azul, en el club almagro,
si mal no recuerdo, tambièn me rompieron los anteojos (que habìa dejado arriba de la mesa)
y obviamente no veìa un joraca despuès: allì mismo conocì una noche a la famosa linda valentino
la giganta de baudelaire, para màs datos, tuñòn mediante
(el tuñòn como dirìa arlt)
arltianamente
y al otro dìa se abre la puerta en la habitaciòn del hotel castelar
(ahì mismo donde craneaba lorca)
y aparece linda desnuda
como si solo un gigante pudiera fecundar a la giganta
arltianamente
sonny stitt mediante
con su saxo brillando broncìneo en la noche
cogìamos es seguro, lindamente
pero despuès del coito no queda casi nada, solo algunos abrazos, besos y
borrosos recuerdos, linda
esa costumbre de chuparla mirando a los ojos
gimiendo fuerte con la pija en la boca
lamiendo con labios y roja lengua
en busca de la leche agria
con gusto a harina
o algo por el estilo
harina de otro coital
bailando en medio de la noche desnudos abrazados
para siempre
como en la màs atroz de las prehistorias
como al comienzo del mundo
cogiendo desde siempre
batallando contra la muerte
esa hija de puta
los eternos drogados
los locuaces adictos
bailando arquitecturas
los drogados
los dopados
los mareados
aquel paredòn agujereado, socavado por las balas
allì donde nos reìamos a carcajadas, porristas del porro,
allì donde la joven prostituta rosarina inquirida nos seleccionaba
o acaso la novia de claudio por aquel entonces, la veterana bellamente achacada, chacabuca,
como en un tango de discèpolo, el lùcido invicto peronista, peroniano
durante las noches, pasaba el faso de una a otra mano, como si fuera un mate
o con mi novia de entonces, la rockera drogadicta y tanguera, cuya colita parada
enloquecìa a los turros machirulos que le eyaculaban toda clase de barrabasadas, barbaridades al oìdo, girondo mediante
con el nevado encendido, sabiamente irrumpìamos ya drogados en la àspera milonga
y bailàbamos gotanes, con el cigarro en la mano:
asì fue que me quemaron una noche el blazer azul, en el club almagro,
si mal no recuerdo, tambièn me rompieron los anteojos (que habìa dejado arriba de la mesa)
y obviamente no veìa un joraca despuès: allì mismo conocì una noche a la famosa linda valentino
la giganta de baudelaire, para màs datos, tuñòn mediante
(el tuñòn como dirìa arlt)
arltianamente
y al otro dìa se abre la puerta en la habitaciòn del hotel castelar
(ahì mismo donde craneaba lorca)
y aparece linda desnuda
como si solo un gigante pudiera fecundar a la giganta
arltianamente
sonny stitt mediante
con su saxo brillando broncìneo en la noche
cogìamos es seguro, lindamente
pero despuès del coito no queda casi nada, solo algunos abrazos, besos y
borrosos recuerdos, linda
esa costumbre de chuparla mirando a los ojos
gimiendo fuerte con la pija en la boca
lamiendo con labios y roja lengua
en busca de la leche agria
con gusto a harina
o algo por el estilo
harina de otro coital
bailando en medio de la noche desnudos abrazados
para siempre
como en la màs atroz de las prehistorias
como al comienzo del mundo
cogiendo desde siempre
batallando contra la muerte
esa hija de puta
los eternos drogados
los locuaces adictos
bailando arquitecturas
los drogados
los dopados
los mareados
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