La última hoja de otoño
Poeta recién llegado
No solo hablaré de amar; también sé lo que es sufrir.
He estado en los dos extremos de la vida: amar demasiado y llorar hasta romperme.
Lloré a mares y amé sin final.
Di lo que no tenía y lloré hasta quedarme vacío.
Amé lo que no veía y vi lo que nunca debí ver.
Porque, a veces, llorar requiere más valentía que amar.
He estado en los dos extremos de la vida: amar demasiado y llorar hasta romperme.
Lloré a mares y amé sin final.
Di lo que no tenía y lloré hasta quedarme vacío.
Amé lo que no veía y vi lo que nunca debí ver.
Porque, a veces, llorar requiere más valentía que amar.