GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
El color del pecado
a veces ilumina.
El color de la risa
fuera de lugar.
El color de la espera
después del primer sí.
El color de lo escrito
cambia con la lectura
en cada ojo.
El color de la memoria
que miente con dulzura.
El color del miedo
entre dos palabras.
El color del silencio
cuando ya se dijo todo.
El color equivocado
que uso
sin pedir consejo.
Un único color final:
desaparece
misteriosamente
cuando cierro los ojos,
pero me toca.
G.G.G.
JUL/2026