marin_arreguin
Poeta recién llegado
Cuando contemplo la mirada hacia el cielo,
renuncio al camino que el me determino
será por capricho o venganza, pero a veces
hay que ver hacia arriba para ver el infierno.
En algunas ocasiones el odio no es suficiente,
para sustituir aquel supuesto amor,
solo hay que implorar a aquella droga legal
las maneras de escapar, sin el dolor.
Soy como una arma mortal,
moviéndose adentro de tu corazón,
y ciertamente e inevitablemente será,
el fin de tu uso de razón.
Todo aquello que no me mata,
seguro me dejara una cicatriz
alterando la grieta en mi alma
convirtiéndome en un infeliz aprendiz.
renuncio al camino que el me determino
será por capricho o venganza, pero a veces
hay que ver hacia arriba para ver el infierno.
En algunas ocasiones el odio no es suficiente,
para sustituir aquel supuesto amor,
solo hay que implorar a aquella droga legal
las maneras de escapar, sin el dolor.
Soy como una arma mortal,
moviéndose adentro de tu corazón,
y ciertamente e inevitablemente será,
el fin de tu uso de razón.
Todo aquello que no me mata,
seguro me dejara una cicatriz
alterando la grieta en mi alma
convirtiéndome en un infeliz aprendiz.