josemanuel
Poeta recién llegado
Las sombras en la habitación parecen ser torturadas,
Algo gira incesantemente,
Quizá por la constante embriaguez ha la que está acostumbrado mi cerebro.
Una luz de esperanza titila a lo lejos,
A tanta distancia como acostumbran estar las felicidades del hombre.
Mi único tesoro: sombras, embriaguez y esperanza
Todo lo que deja siempre una despedida.
La enormidad de esta jaula es semejanza de mi régimen actual de dolor
Sigo indagando porqués y buscando las palabras del próximo encuentro,
Ficticio claro como todo lo nuestro.
Y aunque sigo solo no te extraño,
¿Cómo estar solo en un mundo de objetos y gente?
Intento compartir con todos lo que en principio era tuyo,
Transformar todo esto y convirtiéndome en sabio cambiar dolo por experiencia.
Salgo, rio, festejo y me muevo para no morir
Para enterarme cada día de tu felicidad por las voces de la calle
Que saben siempre todo lo que sucede en la vida de otros
Y luego de todo, de un día normal
Vuelvo a la jaula y veo las sombras, y observo sus dolores
Me sacio de vino, sufro y me duermo con la esperanza de no amarte mañana.
Algo gira incesantemente,
Quizá por la constante embriaguez ha la que está acostumbrado mi cerebro.
Una luz de esperanza titila a lo lejos,
A tanta distancia como acostumbran estar las felicidades del hombre.
Mi único tesoro: sombras, embriaguez y esperanza
Todo lo que deja siempre una despedida.
La enormidad de esta jaula es semejanza de mi régimen actual de dolor
Sigo indagando porqués y buscando las palabras del próximo encuentro,
Ficticio claro como todo lo nuestro.
Y aunque sigo solo no te extraño,
¿Cómo estar solo en un mundo de objetos y gente?
Intento compartir con todos lo que en principio era tuyo,
Transformar todo esto y convirtiéndome en sabio cambiar dolo por experiencia.
Salgo, rio, festejo y me muevo para no morir
Para enterarme cada día de tu felicidad por las voces de la calle
Que saben siempre todo lo que sucede en la vida de otros
Y luego de todo, de un día normal
Vuelvo a la jaula y veo las sombras, y observo sus dolores
Me sacio de vino, sufro y me duermo con la esperanza de no amarte mañana.