Martín Terán
Poeta recién llegado
Olvidar tus pequeñas narraciones
la melodía entre tus canciones
que la agriez del ruido carece
y ahora al silencio ensordece
Sacarte los ojos de las orbitas
con el vidrio de mis lentes rotos
apuñalar tu más sangrante herida
y girar el cuchillo bajo la luna
Enfriarme lejos de tu sonrisa
heliocéntrica, oasis de abejas
La luz que no deja lugar a quejas
dónde mi pena se me hace escasa
Quemar tu garganta con el ácido
más fuerte y el tiempo más largo
golpear tu orgullo hasta una muerte
que desees con la vida que te queda
Cicatrizar mi alma de tu mágico encanto
esos momentos en que el sol te acariciaba
cruzabas las piernas, y el mundo se reafirmaba
y trataba de figurar tu pensamiento
Romper tus huesos uno a uno
mientras cuento tus lunares espesos
ahorcarte con mis manos tan fielmente
que tu grito no sea más que un perdón
Fingir que mi instinto no existe
cuando dice que aún te quiero
obviar el sentimiento sincero
y al final obligarme a matarte.
la melodía entre tus canciones
que la agriez del ruido carece
y ahora al silencio ensordece
Sacarte los ojos de las orbitas
con el vidrio de mis lentes rotos
apuñalar tu más sangrante herida
y girar el cuchillo bajo la luna
Enfriarme lejos de tu sonrisa
heliocéntrica, oasis de abejas
La luz que no deja lugar a quejas
dónde mi pena se me hace escasa
Quemar tu garganta con el ácido
más fuerte y el tiempo más largo
golpear tu orgullo hasta una muerte
que desees con la vida que te queda
Cicatrizar mi alma de tu mágico encanto
esos momentos en que el sol te acariciaba
cruzabas las piernas, y el mundo se reafirmaba
y trataba de figurar tu pensamiento
Romper tus huesos uno a uno
mientras cuento tus lunares espesos
ahorcarte con mis manos tan fielmente
que tu grito no sea más que un perdón
Fingir que mi instinto no existe
cuando dice que aún te quiero
obviar el sentimiento sincero
y al final obligarme a matarte.
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