Languidece la tarde anunciando una vez mas que el filo de la espada porrumpe en mi alma.
Sòrdidas estrofas gregorianas abaten cada uno de mis pensamientos y en lo mas recòndito de la nada brota una esperanza.
Mi corazòn vuelve a latir, mis pàrpados pernoctan en descansada armonìa con el alba que se despide a la distancia
Puede ser hoy....me digo...puede ser mañana, pero ni hoy ni mañana serà, responde taciturna la montaña, un año diò paso a otro año, y una ensenada trajo otra y luego otra ensenada, el cerro se impuso frente a la mirada, y la picana de la muerte ansiosa surcò mis pasos a la distancia.
Vivir o morir me da igual, hablar o callar ya no es nada, los ojos han muerto, desciendo al sepulcro cansado,
Son casi diez años ya...de estar secuestrado!
Sòrdidas estrofas gregorianas abaten cada uno de mis pensamientos y en lo mas recòndito de la nada brota una esperanza.
Mi corazòn vuelve a latir, mis pàrpados pernoctan en descansada armonìa con el alba que se despide a la distancia
Puede ser hoy....me digo...puede ser mañana, pero ni hoy ni mañana serà, responde taciturna la montaña, un año diò paso a otro año, y una ensenada trajo otra y luego otra ensenada, el cerro se impuso frente a la mirada, y la picana de la muerte ansiosa surcò mis pasos a la distancia.
Vivir o morir me da igual, hablar o callar ya no es nada, los ojos han muerto, desciendo al sepulcro cansado,
Son casi diez años ya...de estar secuestrado!