tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Agresivos los impulsos primarios.
Marcharán certeros e implacables hacia el nihilismo oscurecedor.
Viajantes los pensantes, seccionadores de lo imprevisto.
En las esporas diseminadas por la gris ciudad doliente.
Vibrará el clamor.
Palpitará el neón esplendiendo en las calles rusticas, cada partícula de odio.
El hombre urbano se recluirá en su dolor, girando hacia los preludios de lo intactil.
Presumiendo desde un todo.
Imaginando su ángulo más perverso, sabrá dominar lo indiviso.
Mutando en él, una siniestra viscosidad invisible.
El hombre en contra del hombre.
Poder versus poder mismo.
Rabia contra rabia, ira contra ira.
Marcharán certeros e implacables hacia el nihilismo oscurecedor.
Viajantes los pensantes, seccionadores de lo imprevisto.
En las esporas diseminadas por la gris ciudad doliente.
Vibrará el clamor.
Palpitará el neón esplendiendo en las calles rusticas, cada partícula de odio.
El hombre urbano se recluirá en su dolor, girando hacia los preludios de lo intactil.
Presumiendo desde un todo.
Imaginando su ángulo más perverso, sabrá dominar lo indiviso.
Mutando en él, una siniestra viscosidad invisible.
El hombre en contra del hombre.
Poder versus poder mismo.
Rabia contra rabia, ira contra ira.