lunaa87
Poeta recién llegado
En mañanas frías como hoy me despertaba con una sonrisa en la cara
y siempre mi primer paisaje al abrir mis ojos era su fría y hermosa mirada,
esa, que yo misma dibujaba en el cristal de mi ventana...
eso solía hacer cada mañana.
Por las noches, lo último que veía eran sus palabras,
esas rimas dulces que me acompañaban en profundos sueños,
sueños en los que vivía enamorada de él,
enamorada de él en silencio.
Se cansó de dibujarme sonrisas en el rostro,
no, aclaro, no era mi bufón,
él era el hombre que busco siempre que mi cara se arrugara un poco,
el que busco que mis labios se abrieran dejando desnudos mis dientes con una sonrisa...
él fue ese hombre, fue ese hombre.
Hoy vuelvo a escribir, hoy es una de esas mañanas frías,
me atrevo a decir aguantando el llanto ,
que para estos ojos que se cerraron al besarle,
para estos ojos que se dedicaron a mirarlo...
me atrevo a decir así, que el fue la única sonrisa sincera,
el único hombre frío que hizo cálido mis amaneceres,
y perfectas mi noches.
En una noche lo perdí,
o quizá me equivoco,
quizá nunca lo tuve,
quizá solo fue un largo sueño de febrero hasta julio.
Que hoy canten las aves,
que sean ellas ya las que me despierten,
que sean ellas las que me arrullen
y que sea el sol el que me abrigue.
De la sonrisa perdida, de esa sonrisa me encargo yo.
y siempre mi primer paisaje al abrir mis ojos era su fría y hermosa mirada,
esa, que yo misma dibujaba en el cristal de mi ventana...
eso solía hacer cada mañana.
Por las noches, lo último que veía eran sus palabras,
esas rimas dulces que me acompañaban en profundos sueños,
sueños en los que vivía enamorada de él,
enamorada de él en silencio.
Se cansó de dibujarme sonrisas en el rostro,
no, aclaro, no era mi bufón,
él era el hombre que busco siempre que mi cara se arrugara un poco,
el que busco que mis labios se abrieran dejando desnudos mis dientes con una sonrisa...
él fue ese hombre, fue ese hombre.
Hoy vuelvo a escribir, hoy es una de esas mañanas frías,
me atrevo a decir aguantando el llanto ,
que para estos ojos que se cerraron al besarle,
para estos ojos que se dedicaron a mirarlo...
me atrevo a decir así, que el fue la única sonrisa sincera,
el único hombre frío que hizo cálido mis amaneceres,
y perfectas mi noches.
En una noche lo perdí,
o quizá me equivoco,
quizá nunca lo tuve,
quizá solo fue un largo sueño de febrero hasta julio.
Que hoy canten las aves,
que sean ellas ya las que me despierten,
que sean ellas las que me arrullen
y que sea el sol el que me abrigue.
De la sonrisa perdida, de esa sonrisa me encargo yo.