A una semana de regresar a casa despues de una larga temporada en un país ajeno, hablando en otros idiomas solo para comprender las cosas absurdas que termina diciendo la gente, viviendo austeramente para ahorrar el dinero inexistente que he de llevar a casa, con la más grande de todas las malas suertes que puede haber que no sé si se inició cuando alguna compañera abrio un paraguas dentro del hotel el primer día que lelgamos o si fue simplemente la vengaza de dios por los crimenes que he cometido, ya no sé... La soledad espera en casa, todos felices, enamorados, adinerados en otros lados donde pude haber estado, todos fascinados y encantados, todos complacidos y halagados, todos jodidamente diferentemente distanciados... En la mesa espera la misma comida de hace quince días, la mujer que no me ama y las otras dos personas que viven apartadas y duermen todos los dias en la misma cama... Solo 7 días faltan y la verdad es que esos días no pasan...