Hiada
Poeta recién llegado
Temblarán sus pupilas,
al mencionar ese tu nombre,
asolará tu recuerdo intacto,
a su eterna memoria marchita...
volarás entre sus cielos,
cual gaviota errante,
te acariciará con sus cabellos...
el viento susurrará en tu oído,
lo que de su boca emane,
inventará nuevas horas
para poder siempre soñarte...
Navegarás en su mar de calma,
navegarás con tu barco de amor,
con tus palabras sangrando en el alma...
y te recordará, sí, lo hará,
cuando al despertar sus ojitos lea,
tus versos paridos con fuego...
tus palabras quemando su mente,
y tu eco... sentirá tu hermoso eco
cantarle a sus mañanas...
Sí, te amará esa eterna mujer,
que en su alma el hielo habita,
por unos perros sarnosos, que jamás,
jamás han valorado su vida...
Pero vos, recalentás cada milímetro
cada rincón etéreo que nadie conoce,
recalentás cada silencio cortante,
recalentarás cada lágrima de sangre,
sí, lo harás, lo haces, y lo hiciste...
recalientas cada rincón de mi pecho
y cada sentir de mi triste alma errante.
Pues soy dama de hielo,
mujer marchita con dolores de fuego...
Hiada**
DERECHOS RESERVADOS.
al mencionar ese tu nombre,
asolará tu recuerdo intacto,
a su eterna memoria marchita...
volarás entre sus cielos,
cual gaviota errante,
te acariciará con sus cabellos...
el viento susurrará en tu oído,
lo que de su boca emane,
inventará nuevas horas
para poder siempre soñarte...
Navegarás en su mar de calma,
navegarás con tu barco de amor,
con tus palabras sangrando en el alma...
y te recordará, sí, lo hará,
cuando al despertar sus ojitos lea,
tus versos paridos con fuego...
tus palabras quemando su mente,
y tu eco... sentirá tu hermoso eco
cantarle a sus mañanas...
Sí, te amará esa eterna mujer,
que en su alma el hielo habita,
por unos perros sarnosos, que jamás,
jamás han valorado su vida...
Pero vos, recalentás cada milímetro
cada rincón etéreo que nadie conoce,
recalentás cada silencio cortante,
recalentarás cada lágrima de sangre,
sí, lo harás, lo haces, y lo hiciste...
recalientas cada rincón de mi pecho
y cada sentir de mi triste alma errante.
Pues soy dama de hielo,
mujer marchita con dolores de fuego...
Hiada**
DERECHOS RESERVADOS.