Las Hazañas de Paulina. parte 3

Silvina

Poeta recién llegado
Un buen día la princesa se puso a cocinar sopa de lentejas para la familia Breen, y la señora de la casa, doña Eva llamó al joven Aarón y le dijo: <<Hijo, llama a Juan y a Pedro, para que se sienten a almorzar, Rebeca ha cocinado. >>
- sí, madre…- contestó el joven.
Y antes de almorzar, Aarón dijo: <<antes de todo, quiero orar para toda la familia. >>
- Adelante…- contestó la princesa.
- Oh, Dios que estás entre los cielos, le agradezco, por las bendiciones que nos brinda cada día, con la presencia de nuestra invitada Rebeca, que la ayudamos con las necesidades, por favor dénos fuerzas para seguir con su casa. Amén.

La princesa admirada lo miró al joven agradeciéndole por lo que hacían por ella, y en ese momento le ocurrió algo extraño… algo que nunca había sentido en toda su vida. ¡Se estaba enamorando del joven!

Pasaron varios años de la búsqueda de Paulina…

Una mañana, dando gritos de desesperación, una costurera entró al palacio, preguntando en dónde estaba el rey: << ¡Mi merced! ¡Disculpe tengo que informarle algo muy importante…! >>
Luego de escuchar esto, Felipe dijo a un caballero, que cuidaba su trono, que se retirara, que quería hablar a solas con la costurera.
- ¿Qué sucede, súbdita? ¿Qué te trae por aquí con tanto alboroto? Ven, toma un poco de agua y cálmate-
La señora cansada tomó agua y procedió: <<En Burgos encontraron un cuerpo de una señorita rubia. La gente comenta que seria paulina. ¡Oh, Dios, roguemos que no sea ella!
El rey tiró la copa de vino al suelo, no podía creerlo y dijo: <<No, esto no tiene que sucederme, pero, ¿cómo sabe la gente que es paulina?>>

- Yo le suplico que valla camino de Burgos, para reconocer el cuerpo… Y que sea lo que Dios quiera – dijo entre lágrimas la señora.

Entonces, un caballero ayudó a levantarse del trono al rey, ya anciano, pues no podía con sus propias fuerzas andar caminando. Con la ayuda de un bastón, llegó hasta su caballo, empezaron a cabalgar camino de Burgos…

Llegando a la aldea… la gentes exclamaron: << ¡El rey esta presente!>>

De entre de la multitud, una mujer pasó a decir: Señor, ¿por qué nos ha olvidado todo este tiempo? ¿Por qué nos ha abandonado?
 
Esperemos que no sea Paulina. Por cierto, el rey se ha dejado estar demasiado tiempo para buscar a su hija..Seguimos atentos a la cuarta parte...R. toro
 
Uy, opino lo mismo que rodrigo: el Rey ha esperado mucho tiempo sin tener resultados de su búsqueda... Mi apuesta es que no se trata de Paulina... Un saludo.
 

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