Las gentes la miraron cariñosamente y con amabilidad le dijeron: <<nosotros la ayudaremos a conseguir un lugar en donde esté cómoda y tranquila
señora, ¿como se llama?>>
Se quedó pensativa la princesa por unos segundos y les dijo: << me llamo Rebeca. >>
- Entonces Rebeca, ¡mañana mismo empezamos a construir su casa! Mientras puede quedarse a dormir en mi casa con mi familia hasta que terminemos la suya - dijo un buen joven llamado Aarón que se hallaba en medio de la multitud
En contestación, Paulina pasó a decirles: - Muchas gracias por lo que hacen, todos son buena gente, ¡son un ejemplo para la sociedad!-
La princesa estaba emocionada y admirada por la clase de personas con los que se trataba. Ya que en castilla eran gentes soberbias y envidiosas, que conseguían todo lo que querían.
Mientras, que el rey fue rumbo a la casa de doña Elvira bajó de su caballo, golpeó la puerta, y abrió Elvira: - ¡Oh! ¡Mi merced! ¡Qué gusto me da volverlo a ver! ¿Qué lo trae por aquí?
El rey muy raramente la mira y le dice: << Buenos tardes doña Elvira, vine para ver a mi hija, porque se marchó llorando y necesito saber como está. >>
La anciana confusa le dijo: << No, no vino en ningún momento. Oh, señor, esto me preocupa ¿qué le habrápasado a mi pobre niña? >>
- No sé, esto también me preocupa y más que a usted. Con su permiso, tendré que ir a buscarla urgente. Adiós.
El rey muy preocupado y enfadado, salió a buscarla desesperadamente y a darle una lección, ya que lo había desobedecido.
Convocó a sus caballeros para que salieran por ella hasta dar con su paradero viajando a través de Castilla, Nápoles y también su último reinado: Burgos
A todo esto, Paulina se sentía a gusto con la familia en la que vivía, ayudaba a la gente a construir su casa, y a los quehaceres domésticos, colaboraba mucho, y era eso lo que la hacía feliz, porque se sentía como en su hogar, un hogar que nunca tuvo ¿Y por qué se dice esto, si tenía todo lo que una persona imaginaba? Ella no conocía lo que era una familia trabajadora, ni la humildad y mucho menos el amor incondicional hacia los demás
Se quedó pensativa la princesa por unos segundos y les dijo: << me llamo Rebeca. >>
- Entonces Rebeca, ¡mañana mismo empezamos a construir su casa! Mientras puede quedarse a dormir en mi casa con mi familia hasta que terminemos la suya - dijo un buen joven llamado Aarón que se hallaba en medio de la multitud
En contestación, Paulina pasó a decirles: - Muchas gracias por lo que hacen, todos son buena gente, ¡son un ejemplo para la sociedad!-
La princesa estaba emocionada y admirada por la clase de personas con los que se trataba. Ya que en castilla eran gentes soberbias y envidiosas, que conseguían todo lo que querían.
Mientras, que el rey fue rumbo a la casa de doña Elvira bajó de su caballo, golpeó la puerta, y abrió Elvira: - ¡Oh! ¡Mi merced! ¡Qué gusto me da volverlo a ver! ¿Qué lo trae por aquí?
El rey muy raramente la mira y le dice: << Buenos tardes doña Elvira, vine para ver a mi hija, porque se marchó llorando y necesito saber como está. >>
La anciana confusa le dijo: << No, no vino en ningún momento. Oh, señor, esto me preocupa ¿qué le habrápasado a mi pobre niña? >>
- No sé, esto también me preocupa y más que a usted. Con su permiso, tendré que ir a buscarla urgente. Adiós.
El rey muy preocupado y enfadado, salió a buscarla desesperadamente y a darle una lección, ya que lo había desobedecido.
Convocó a sus caballeros para que salieran por ella hasta dar con su paradero viajando a través de Castilla, Nápoles y también su último reinado: Burgos
A todo esto, Paulina se sentía a gusto con la familia en la que vivía, ayudaba a la gente a construir su casa, y a los quehaceres domésticos, colaboraba mucho, y era eso lo que la hacía feliz, porque se sentía como en su hogar, un hogar que nunca tuvo ¿Y por qué se dice esto, si tenía todo lo que una persona imaginaba? Ella no conocía lo que era una familia trabajadora, ni la humildad y mucho menos el amor incondicional hacia los demás
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