Pathétique
Poeta recién llegado
Has conocido todos y cada uno de mis cráteres, de los cuales incluso forjado algunos por ti mismo,
y sí, sigo siendo la custodia que te observa, lobo. La misma que te acompaña en la noche más oscura
No me he ido algunas noches para resurgir en otras, simplemente te has concentrado en otra dirección.
Te extraño tanto y duele verte desvanecer entre toda esa bruma, pero sé que es porque llegarás a donde siempre has anhelado. Vas con un galope sereno y constante hacia tierras del norte, emprendes un viaje en donde no te has atrevido a voltear porque sabes que me encontrarás buscándote, cuidándote en la distancia, queriendo siempre que regreses.
¿Alcanzas a ver lo mismo que yo, entre las tormentas blanquecinas? Se parece mucho a ti, aunque no en la forma, ni en la consistencia. ¿Es eso lo que buscas? Te buscas a ti. Hay unas preciosas alas naciendo de su espalda, quizá con eso nos acerquemos más, permíteme ser optimista, siempre lo he sido por los dos. Cuando estemos juntos vamos a soñar estando frente a frente y construiremos tantas cosas que no llegaran a ningún final.
Pero no sé cuando pasará aquello.
El frio cala en los huesos, tiritando nos encontramos; tú más adormecido que yo, entumecido creyendo que has sido arrullado por una suave paz; es el desvario mismo, es la calma que te aleja de mi lado.Tu recuerdo sigue aquí más ardiente que tu propio corazón, que de tanto fuego se ha carbonizado. Creo que a cada paso se desmorona más y esa es la razón de estas cenizas. Duermes en este instante, seguramente, pero es un parpadeo comparado con el destino al que estás llegando. Parpadea pues, serenamente. Sigo en vela, pensando en ti, sin creer las escasas horas que hemos atravesado desde la última charla con el mismo furor en el pecho y las lágrimas incesantes; si en esos valles has de encontrar aquello que buscas envíame un aullido en el viento para darme cuenta de donde te encuentras, que entre la luz incandescente de esa blancura inmaculada te he perdido de vista. Ya vas lejos, en ese camino del cual no piensas abandonar. No es la primera vez, en vidas pasadas ya nos hemos abandonado, esto casi se siente ya como un déjà vu pero está tardando más de lo normal en volver a la normalidad.
En nuestro siguiente encuentro, otra versión de nosotros, ¿emergerás nuevamente siendo el mismo? Sé que podré identificarte pero ¿tus recuerdos sobre mi prevaleceran? Tan sólo ten presente, la melodía con que acompañaste mis versos para volver la vista al cristal, se ha impregnado en mi mente y lleva tu nombre.
y sí, sigo siendo la custodia que te observa, lobo. La misma que te acompaña en la noche más oscura
No me he ido algunas noches para resurgir en otras, simplemente te has concentrado en otra dirección.
Te extraño tanto y duele verte desvanecer entre toda esa bruma, pero sé que es porque llegarás a donde siempre has anhelado. Vas con un galope sereno y constante hacia tierras del norte, emprendes un viaje en donde no te has atrevido a voltear porque sabes que me encontrarás buscándote, cuidándote en la distancia, queriendo siempre que regreses.
¿Alcanzas a ver lo mismo que yo, entre las tormentas blanquecinas? Se parece mucho a ti, aunque no en la forma, ni en la consistencia. ¿Es eso lo que buscas? Te buscas a ti. Hay unas preciosas alas naciendo de su espalda, quizá con eso nos acerquemos más, permíteme ser optimista, siempre lo he sido por los dos. Cuando estemos juntos vamos a soñar estando frente a frente y construiremos tantas cosas que no llegaran a ningún final.
Pero no sé cuando pasará aquello.
El frio cala en los huesos, tiritando nos encontramos; tú más adormecido que yo, entumecido creyendo que has sido arrullado por una suave paz; es el desvario mismo, es la calma que te aleja de mi lado.Tu recuerdo sigue aquí más ardiente que tu propio corazón, que de tanto fuego se ha carbonizado. Creo que a cada paso se desmorona más y esa es la razón de estas cenizas. Duermes en este instante, seguramente, pero es un parpadeo comparado con el destino al que estás llegando. Parpadea pues, serenamente. Sigo en vela, pensando en ti, sin creer las escasas horas que hemos atravesado desde la última charla con el mismo furor en el pecho y las lágrimas incesantes; si en esos valles has de encontrar aquello que buscas envíame un aullido en el viento para darme cuenta de donde te encuentras, que entre la luz incandescente de esa blancura inmaculada te he perdido de vista. Ya vas lejos, en ese camino del cual no piensas abandonar. No es la primera vez, en vidas pasadas ya nos hemos abandonado, esto casi se siente ya como un déjà vu pero está tardando más de lo normal en volver a la normalidad.
En nuestro siguiente encuentro, otra versión de nosotros, ¿emergerás nuevamente siendo el mismo? Sé que podré identificarte pero ¿tus recuerdos sobre mi prevaleceran? Tan sólo ten presente, la melodía con que acompañaste mis versos para volver la vista al cristal, se ha impregnado en mi mente y lleva tu nombre.