El pasado año 2023 se ha estrenado el documental Ida Vitale, de la realizadora María Inés Arriaga.
Ida Vitale: «La idea de progreso que nos envuelve nos aleja de la naturaleza humana»
https://ethic.es/2023/11/la-vitalidad-poetica-de-ida-vitale/
Un desventurado estar solo,
un venturoso al borde de uno mismo.
¿Qué menos? ¿Qué más sufres?
¿Qué rosa pides, solo olor y rosa,
solo tacto sutil, color y rosa,
sin ardua espina?
un venturoso al borde de uno mismo.
¿Qué menos? ¿Qué más sufres?
¿Qué rosa pides, solo olor y rosa,
solo tacto sutil, color y rosa,
sin ardua espina?
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
El POZO
Suponiendo que estamos en el fondo
de un pozo imaginario;
que ese pozo tiene altura,
brocal, más allá cielo
para alguien que lo alcance;
y dando por sentado
que tiene un contenido
en esperanzas yertas,
averígüese el tiempo
que habrá de transcurrir
para que quien está
en lo más hondo de él
llegue hasta arriba.
Formúlese la respuesta
en sueños viables,
fines laberintos,
ilusiones volátiles.
Calcúlese también
la energía perdida
cada vez que se vuelve
a tocar fondo.
Exilios
Romper la raíz, transitar el camino sin espejo retrovisor, sentir el vértigo, temer la soledad... ese es el destino de quien sufre el exilio, del que es empujado a la noche del desabrigo, de la extrañeza.
…tras tanto acá y allá yendo y viniendo.
Francisco de Aldana
Están aquí y allá: de paso,
en ningún lado.
Cada horizonte: donde un ascua atrae.
Podrían ir hacia cualquier fisura.
No hay brújula ni voces.
Cruzan desiertos que el bravo sol
o que la helada queman
y campos infinitos sin el límite
que los vuelve reales,
que los haría de solidez y pasto.
La mirada se acuesta como un perro,
sin siquiera el recurso de mover una cola.
La mirada se acuesta o retrocede,
se pulveriza por el aire
si nadie la devuelve.
No regresa a la sangre ni alcanza
a quien debiera.
Se disuelve, tan solo.
TODO ES VÍSPERA
Todo es víspera.
Todo sueña un renuevo
y mueve el corazón a defenderse
de los derrumbaderos.
Cada uno en su noche
esperanzado pide
el despertar, el aire,
una luz seminaria,
algo donde no muera.
Algo inviolado, exacto, fehaciente,
para enfrentar la sombra,
un puro manantial,
raíz de agua, algo
como es jarra tuya, Isabel,
donde acaso
hay claridad humana,
amor con su poder resplandeciente,
más misterioso que la sombra misma.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ilda vitale
1. Fortuna
En este poema, Vitale repasa los fueros de la existencia de la mujer, transida por los hilos de una historia que abre una libertad incipiente para que la mujer sea, simplemente, humana.
Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.
No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.
Ser humano y mujer, ni más ni menos.
Residua
La inquietud sobre el paso del tiempo, sobre los deseos caprichosos de la memoria, a veces vívida, a veces opaca, se hace presente en la obra de la poeta. Es la inquietud universal: ante lo vivido, solo parece quedar el vértice de una estela primero espumosa y vibrante, luego el compás abierto que cede su vibración hasta fundirse en un océano uniforme. Pero si algo queda, eso que queda, ¿será lo que llaman poesía?, se pregunta Vitale.
Corta la vida o larga, todo
lo que vivimos se reduce
a un gris residuo en la memoria.
De los antiguos viajes quedan
las enigmáticas monedas
que pretenden valores falsos.
De la memoria sólo sube
un vago polvo y un perfume.
¿Acaso sea la poesía?
Libro
Vitale nos presenta un canto al olvidado, al mal amado de los tiempos modernos, al que ya poco se exhibe en las repisas de las casas, el libro.
Aunque nadie te busque ya, te busco.
Una frase fugaz y cobro glorias
de ayer para los días taciturnos,
en lengua de imprevistas profusiones.
Lengua que usa de un viento peregrino
para volar sobre quietudes muertas.
Viene de imaginaria estación dulce;
va hacia un inexorable tiempo solo.
Don que se ofrece entre glosadas voces,
para tantos equívoco, se obstina
en hundirse, honda raíz de palma,
convicto de entenderse con los pocos.
Hojas naturales
Una hoja es una promesa sobre la que se construye memoria, sensaciones. Ellas, junto al lápiz, son el escenario donde se materializan los espíritus escondidos, en forma de palabra o de dibujos, de trazos. Son ellas la promesa de, un día, ser escuchados cuando no tengamos voz.
... o el arraigo, escribir en un espacio idéntico
siempre, casa o desvío.
José M. Algaba
Arrastro por los cambios un lápiz,
una hoja, tan sólo de papel, que quisiera
como de árbol, vivaz y renaciente,
que destilase savia y no inútil tristeza
y no fragilidad, disoluciones;
una hoja que fuese alucinada, autónoma,
capaz de iluminarme, llevándome
al pasado por una ruta honesta: abiertas
las paredes cegadas y limpia
la historia verdadera de las pintarrajeadas
artimañas que triunfan.
Hoja y lápiz, para un oído limpio,
curioso y desconfiado.
Gotas
La poeta mira la vida, la observa manifestarse. Esta vez son las gotas que tocan, con su gracia, a la vida, que caen sobre justos e injustos, que dejan su huella en los cristales y dejan en ellos significados impresos. ¿Qué dicen las gotas?
¿Se hieren y se funden?
Acaban de dejar de ser la lluvia.
Traviesas en recreo,
gatitos de un reino transparente,
corren libres por vidrios y barandas,
umbrales de su limbo,
se siguen, se persiguen,
quizá van, de soledad a bodas,
a fundirse y amarse.
Trasueñan otra muerte.
Misterios
Alguien abre una puerta
y recibe el amor
en carne viva.
Alguien dormido a ciegas,
a sordas, a sabiendas,
encuentra entre su sueño,
centelleante,
un signo rastreado en vano
en la vigilia.
Entre desconocidas calles iba,
bajo cielos de luz inesperada.
Miró, vio el mar
y tuvo a quién mostrarlo.
Esperábamos algo:
y bajó la alegría,
como una escala prevenida.
Reunión
ÉRASE un bosque de palabras,
una emboscada lluvia de palabras,
una vociferante o tácita
convención de palabras,
un musgo delicioso susurrante,
un estrépito tenue, un oral arcoíris
de posibles oh leves leves disidencias leves,
érase el pro y el contra,
el sí y el no,
multiplicados árboles
con voz en cada una de sus hojas.
Ya nunca más, diríase,
el silencio.
La noche, esta morada
La noche, esta morada.
donde el hombre se encuentra
y está solo,
a punto de morir y comenzar
a andar en aires otros. (…)
Cifra de silencio
LEJOS allá
han de seguir los gallos
buscando la mañana
en que solos conciertan la libertad,
su escalofrío.
Perdidos hace tiempo
en un cerrado bosque de ceremonias
no los oímos ya.
Andamos,
vidrios del calmo
espectral esplendor
pisando,
al cabo del silencio,
tristes.