Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
La noche le dijo al día:
_Yo soy más bella que tú, relumbra mi canesú
de costosa joyería.
De pronto todo aclaró, era el día muy risueño.
Dijo: _Mi traje es de tul, si me dejas te lo enseño.
Empezó a peinarse el Sol ¡qué larga su cabellera!
Y un arco iris radiante alumbró como corona.
La noche dijo tristona a su lunita menguante:
_¡Yo quiero verte bermeja con tu velo quitasol...!
¡Qué linda la Luna llena con su nacarado velo
y junto con las estrellas hizo una fiesta en el cielo!
El Sol con semblante triste decía por dondequiera
_¡Cuiden mi luz verdadera y acaben con este chiste!
Desde entonces por el día escurridiza está Luna
surcando el azul celeste de norte a sur y de este a oeste.
Y dice amable:
_Yo quiero que se miren en mi espejo. A la noche le doy besitos y mis canciones al día porque la amistad es muy bonita. ¡Qué todos sigan mi ejemplo!
El día se vió parlón la noche abrió el corazón
y le dijo a Felimón el ángel del saxofón que tocara el alimón de la reconciliación.