immortuoss
Poeta recién llegado
La quería muerta,
a tres metros bajo tierra,
escondida tras la suelas de mis pies,
con el intercostal fracturado,
y en su cuello,
las marcas de mis manos,
de mis dedos clavados,
carnaza de mi hambre,
y de mis ganas de comer.
Yo la tenía,
antes de que todo se volviera del revés,
cuando aún me vestía,
con los brazos en las mangas
y los calcetines en los pies.
Cuándo aún el llanto eran lágrimas,
y no ganas de romper,
cuándo la saliva,
se me encasquetaba en la lengua,
con la cadencia,
de un disparo en la sien.
Yo la quería,
la quería entre mis brazos,
antes de que sus abrazos,
empezarán a doler,
la quería con una sonrisa,
feroz,
en la boca,
antes de que sus labios,
me quisieran morder.
La quería tanto,
que moría por ella,
cada vez que me dejaba,
ella de querer.
A día de hoy,
la quiero muerta,
a tres metros bajo tierra,
escondida tras la suelas de mis pies,
por qué un día me hizo,
sentir tan vivo,
que si vuelve,
no se cómo volverme a recomponer.
a tres metros bajo tierra,
escondida tras la suelas de mis pies,
con el intercostal fracturado,
y en su cuello,
las marcas de mis manos,
de mis dedos clavados,
carnaza de mi hambre,
y de mis ganas de comer.
Yo la tenía,
antes de que todo se volviera del revés,
cuando aún me vestía,
con los brazos en las mangas
y los calcetines en los pies.
Cuándo aún el llanto eran lágrimas,
y no ganas de romper,
cuándo la saliva,
se me encasquetaba en la lengua,
con la cadencia,
de un disparo en la sien.
Yo la quería,
la quería entre mis brazos,
antes de que sus abrazos,
empezarán a doler,
la quería con una sonrisa,
feroz,
en la boca,
antes de que sus labios,
me quisieran morder.
La quería tanto,
que moría por ella,
cada vez que me dejaba,
ella de querer.
A día de hoy,
la quiero muerta,
a tres metros bajo tierra,
escondida tras la suelas de mis pies,
por qué un día me hizo,
sentir tan vivo,
que si vuelve,
no se cómo volverme a recomponer.