Diego Cedro
Poeta recién llegado
La piedra orada el mar
ha dicho el dios
desde su garganta de muda profusión
aún en el espacio
en que la piel se rasga de desventura
hasta el horizonte
de la necedad y las sensaciones vacías
Desde el genesis del fuego
y el latente vientre
que se yergüe absoluto y primal
el destino del tiempo
en su ley
que por bestiales sedimentos
hacen del páramo un momento
en el que yacer adversos eternamente
es el océano infinito
la ausencia de fe
ha dicho el dios
desde su garganta de muda profusión
aún en el espacio
en que la piel se rasga de desventura
hasta el horizonte
de la necedad y las sensaciones vacías
Desde el genesis del fuego
y el latente vientre
que se yergüe absoluto y primal
el destino del tiempo
en su ley
que por bestiales sedimentos
hacen del páramo un momento
en el que yacer adversos eternamente
es el océano infinito
la ausencia de fe