Fueron noches imborrables, de delirio, de furor.
Y te lleve al mismo infierno,
donde tus labios perfectos temblaron en mi interior.
Y mis palabras candentes, de selvático fervor
anulaban tu soberbia y humedecían tu razón.
Y la noche se convirtió en verbo
Conjugación de vehemencia, de esas noches sin pudor.
No se cuando fue que el cielo le dio tregua a tu calor,
solo se que fueron horas de suplicio y sinsabor.
Pero el alba fue testigo de tu fútil proceder,
esquema pérfido vestido de jactancia y de afluencia
falso mundo de virtud con un velo de apariencia.
Y el amanecer se convirtió en metáfora
crepúsculo de quimeras, ejecución de mi actuar.
Yo tan silvestre y humilde. Tú erudito y perspicaz.
Que si Van Gogh, que si Bécquer, y yo sin argumentar.
Oh pero quien escribió que el alma, tenía escolaridad?
Cerebro escéptico, falible. Que disímil nuestro andar!
Por que humillas sin clemencia, si solo Dios puede juzgar
Oh corazón impotente, personaje artificial,
hiciste la noche un verbo y una sátira el despertar.
Por que permitiste amarte?
Por que abrazaste mi soñar?
Si sabias que la noche pronto iba a terminar.
Ileana Diaz
Y te lleve al mismo infierno,
donde tus labios perfectos temblaron en mi interior.
Y mis palabras candentes, de selvático fervor
anulaban tu soberbia y humedecían tu razón.
Y la noche se convirtió en verbo
Conjugación de vehemencia, de esas noches sin pudor.
No se cuando fue que el cielo le dio tregua a tu calor,
solo se que fueron horas de suplicio y sinsabor.
Pero el alba fue testigo de tu fútil proceder,
esquema pérfido vestido de jactancia y de afluencia
falso mundo de virtud con un velo de apariencia.
Y el amanecer se convirtió en metáfora
crepúsculo de quimeras, ejecución de mi actuar.
Yo tan silvestre y humilde. Tú erudito y perspicaz.
Que si Van Gogh, que si Bécquer, y yo sin argumentar.
Oh pero quien escribió que el alma, tenía escolaridad?
Cerebro escéptico, falible. Que disímil nuestro andar!
Por que humillas sin clemencia, si solo Dios puede juzgar
Oh corazón impotente, personaje artificial,
hiciste la noche un verbo y una sátira el despertar.
Por que permitiste amarte?
Por que abrazaste mi soñar?
Si sabias que la noche pronto iba a terminar.
Ileana Diaz
Última edición: