alejanpop
Poeta recién llegado
Que pena da la niña
que llora triste y sola
sin encontrar a su familia
en aquel camino. Llora,
acércate niña sola
te presto ayuda
para encontrar a tu familia
en el camino incierto, llora.
No paraba de llorar
por el camino confuso
donde encontramos
arena y viento,
acampamos una madriguera
donde no hacia frió
oíamos al viento
que decía: ayúdanos hija mía
de pronto salimos
en busca de su familia perdida
por aquel camino incierto
hubo arena y viento
más no la familia de la niña. Llora,
salimos de aquel sendero
la cargaba entre mis brazos
estaba dormida y calmada,
después del largo viaje
por el camino precario.
No paraba de preguntarse mi espíritu
¿Llora tanto una niña sola?
A la vez me respondía
si, fuera yo la niña sola
que no hiciera por mi familia ahora,
salí solo en busca de su familia
por el camino perplejo;
halle a su familia
en refugio oscuro y sin sostén
les dije:
apurarse y levantaos
que su niña esta conmigo
al escuchar estas palabras
una alegría inundo sus rostros,
Seguidme pronto.
Lágrimas derramaron mis ojos
por el camino fortuito
donde la encontré triste y sola;
pero aquellas lagrimas
eran de felicidad, por encontrar
a su familia de la niña sola. Llora.
que llora triste y sola
sin encontrar a su familia
en aquel camino. Llora,
acércate niña sola
te presto ayuda
para encontrar a tu familia
en el camino incierto, llora.
No paraba de llorar
por el camino confuso
donde encontramos
arena y viento,
acampamos una madriguera
donde no hacia frió
oíamos al viento
que decía: ayúdanos hija mía
de pronto salimos
en busca de su familia perdida
por aquel camino incierto
hubo arena y viento
más no la familia de la niña. Llora,
salimos de aquel sendero
la cargaba entre mis brazos
estaba dormida y calmada,
después del largo viaje
por el camino precario.
No paraba de preguntarse mi espíritu
¿Llora tanto una niña sola?
A la vez me respondía
si, fuera yo la niña sola
que no hiciera por mi familia ahora,
salí solo en busca de su familia
por el camino perplejo;
halle a su familia
en refugio oscuro y sin sostén
les dije:
apurarse y levantaos
que su niña esta conmigo
al escuchar estas palabras
una alegría inundo sus rostros,
Seguidme pronto.
Lágrimas derramaron mis ojos
por el camino fortuito
donde la encontré triste y sola;
pero aquellas lagrimas
eran de felicidad, por encontrar
a su familia de la niña sola. Llora.