LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
Dulces son los sueños que nos acompañan,
y amargos los momentos en los que despertamos.
Mas si viésemos cumplido lo que deseamos,
de nada serviría soñar.
Porque buscamos con esmero al ser amado,
porque en ellos reímos y lloramos,
porque es allí donde nos volvemos a enamorar.
Escuchar palabras que jamás salieron de sus labios,
pasar una velada como nunca habíamos imaginado
y llegar incluso a no querer despertar.
Dulces son los sueños que nos acompañan,
y amargos los momentos en los que despertamos.
No me importa tener que esperar,
pues no hay otro lugar, al que pueda llamar hogar...
y amargos los momentos en los que despertamos.
Mas si viésemos cumplido lo que deseamos,
de nada serviría soñar.
Porque buscamos con esmero al ser amado,
porque en ellos reímos y lloramos,
porque es allí donde nos volvemos a enamorar.
Escuchar palabras que jamás salieron de sus labios,
pasar una velada como nunca habíamos imaginado
y llegar incluso a no querer despertar.
Dulces son los sueños que nos acompañan,
y amargos los momentos en los que despertamos.
No me importa tener que esperar,
pues no hay otro lugar, al que pueda llamar hogar...