Flor de agosto
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fue un fantasma quien me habló de tí, en susurro mencionó tu nombre, y luego en sueño dibujó tu rostro para mi.
Mi sangre hervía, mi piel se llenó de energía. Sabía yo que te encontraría ...
Corrí las escaleras del castillo, entré por pasadizos escondidos en busca del sótano oculto donde viviría tu cuerpo con el mío.
Mi corazón latía a velocidad luz con solo imaginar tu compañía. Dentro de las paredes frías de esa fortaleza de amor que me ofrecías.
Atada con cadenas de seda imperceptible.
Prisionera voluntaria en la prisión de la ilusión. Esperando una señal o una migaja de tu amor.
¿Donde está el oxígeno? ...
!pulmones!
No entiendo como es que asfixia la pasión;
todos los espíritus burlones, actuando cual tormentas y ciclones, desatados en el marco de tu cuerpo y corazón.
No sabía la intención de tus deseos. Pues el mensaje llegó a mi como si fuese del cielo porque en mi inocencia no existía posibilidad de un infra mundo, un demonio, un Mefistófeles, un belzebú astuto.
Las paredes gruesas de este sitio escuchan
mis largos gritos y quejidos, más responden murmullando con el eco de mi propio gemido.
Se pudre mi cuerpo y mi alma está cansada, desvanece mi espíritu y encuentra una grieta por donde escapar. Mi mente permanece atrapada imaginando que mi espíritu se convirtió en mariposa abriendo sus alas...ya la ha visto volar.
Mi sangre hervía, mi piel se llenó de energía. Sabía yo que te encontraría ...
Corrí las escaleras del castillo, entré por pasadizos escondidos en busca del sótano oculto donde viviría tu cuerpo con el mío.
Mi corazón latía a velocidad luz con solo imaginar tu compañía. Dentro de las paredes frías de esa fortaleza de amor que me ofrecías.
Atada con cadenas de seda imperceptible.
Prisionera voluntaria en la prisión de la ilusión. Esperando una señal o una migaja de tu amor.
¿Donde está el oxígeno? ...
!pulmones!
No entiendo como es que asfixia la pasión;
todos los espíritus burlones, actuando cual tormentas y ciclones, desatados en el marco de tu cuerpo y corazón.
No sabía la intención de tus deseos. Pues el mensaje llegó a mi como si fuese del cielo porque en mi inocencia no existía posibilidad de un infra mundo, un demonio, un Mefistófeles, un belzebú astuto.
Las paredes gruesas de este sitio escuchan
mis largos gritos y quejidos, más responden murmullando con el eco de mi propio gemido.
Se pudre mi cuerpo y mi alma está cansada, desvanece mi espíritu y encuentra una grieta por donde escapar. Mi mente permanece atrapada imaginando que mi espíritu se convirtió en mariposa abriendo sus alas...ya la ha visto volar.
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