Ausente el cariño y presente el silencio
se refugia su alma en el insesante descontento,
que le provoca, a su corazón el triste semblante,
ese suave beso de lo insierto.
La desgracia transmutada en ausencia
que carcome sin piedad el anhelado encuentro,
rebuscándose él...se envuelve en excusas
y ella...escucha sin gestos.
Se suprime, reprime, conserva...
se traga sin devoción su secreto.
Intenta y perece en el intento,
y sus ojos lloran, hablan...y aún en silencio.
Él tratando de no encarecer sentimiento
y ella...derramando hacienda,
sufriendo en cantos por no tenerlo
y él..teniéndo oro pide monedas.
En la confusion busca el día,
pero al alba abraza al crepúsculo.
Se ve terca y resignada a la vista
que el ciego anhela hasta su músculo.
¡Arraiga eso entonces! Eso que esperas.
Somételo a ser de las tierras tuyas,
que cuando dejen de amanecer estrellas
habrá llegado a su fin tu lucha.
se refugia su alma en el insesante descontento,
que le provoca, a su corazón el triste semblante,
ese suave beso de lo insierto.
La desgracia transmutada en ausencia
que carcome sin piedad el anhelado encuentro,
rebuscándose él...se envuelve en excusas
y ella...escucha sin gestos.
Se suprime, reprime, conserva...
se traga sin devoción su secreto.
Intenta y perece en el intento,
y sus ojos lloran, hablan...y aún en silencio.
Él tratando de no encarecer sentimiento
y ella...derramando hacienda,
sufriendo en cantos por no tenerlo
y él..teniéndo oro pide monedas.
En la confusion busca el día,
pero al alba abraza al crepúsculo.
Se ve terca y resignada a la vista
que el ciego anhela hasta su músculo.
¡Arraiga eso entonces! Eso que esperas.
Somételo a ser de las tierras tuyas,
que cuando dejen de amanecer estrellas
habrá llegado a su fin tu lucha.