Évano
Libre, sin dioses.
La frontera de la vergüenza
China, la India, Europa, Estados Unidos, los países del Oriente del petróleo... O sea, las multinacionales y mastodontes corporativos neoliberales que engloban a éstas, están comprando cosechas a futuros en África, elevando los precios salvajemente, con lo que los pobres africanos han de destinar el 80 por ciento de su sueldo para comida básica (en el primer mundo es del 15 por ciento). Consecuencia: los negros se ven obligados a emigrar a Europa. 30.000 negros se hacinan en Marruecos, en los montes colindantes de la Melilla española, sin agua, sin comida, sin higiene, sin mantas, sin nada; y Marruecos pide dinero a España para resolver el conflicto; y España, a su vez, se lo pide a la Unión Europea; y mientras, las mafias extorsionando, aprovechándose también de los pobres negros que se hacinan como animales en las frías montañas. Todos pensando en dinero mientras mueren ahogados, y a saber cuántos en los montes, en el desierto... A saber cuántas violadas, cuántos asesinados... Y sólo en España millones de viviendas vacías y millones de toneladas de alimentos arrojados a la basura en todo el planeta (se calcula que cada año se tira a la basura tanto alimento como consume más de la mitad del mundo, o sea, más de 3.000 millones de personas. Los africanos necesitados de ayuda son muchísimos menos, pero muchísimos menos). Abran las rejas y dejen entrar a los pobres, porque esas serán las mismas rejas que se encuentren ustedes en el Cielo, si es que existe, y si no, serán las rejas que se abran de sus corazones y mentes, que también es algo extraordinario, quizá mejor que el mismísimo Cielo.
China, la India, Europa, Estados Unidos, los países del Oriente del petróleo... O sea, las multinacionales y mastodontes corporativos neoliberales que engloban a éstas, están comprando cosechas a futuros en África, elevando los precios salvajemente, con lo que los pobres africanos han de destinar el 80 por ciento de su sueldo para comida básica (en el primer mundo es del 15 por ciento). Consecuencia: los negros se ven obligados a emigrar a Europa. 30.000 negros se hacinan en Marruecos, en los montes colindantes de la Melilla española, sin agua, sin comida, sin higiene, sin mantas, sin nada; y Marruecos pide dinero a España para resolver el conflicto; y España, a su vez, se lo pide a la Unión Europea; y mientras, las mafias extorsionando, aprovechándose también de los pobres negros que se hacinan como animales en las frías montañas. Todos pensando en dinero mientras mueren ahogados, y a saber cuántos en los montes, en el desierto... A saber cuántas violadas, cuántos asesinados... Y sólo en España millones de viviendas vacías y millones de toneladas de alimentos arrojados a la basura en todo el planeta (se calcula que cada año se tira a la basura tanto alimento como consume más de la mitad del mundo, o sea, más de 3.000 millones de personas. Los africanos necesitados de ayuda son muchísimos menos, pero muchísimos menos). Abran las rejas y dejen entrar a los pobres, porque esas serán las mismas rejas que se encuentren ustedes en el Cielo, si es que existe, y si no, serán las rejas que se abran de sus corazones y mentes, que también es algo extraordinario, quizá mejor que el mismísimo Cielo.
Última edición: