Abner Cruz Alvarenga
Poeta recién llegado
La Duna de los Sueños
Fue en aquella esfinge y sutil noche; en la cual sobrevino a mi humanidad un nebuloso éxtasis, y llego a mi este personaje de apariencia sabia y de edad avanzada, me tomo de la mano diciendo: Llego el fin de tus días, sígueme, yo te guiare a tu nuevo hogar, luego de un largo camino detuvo su paso bruscamente, lentamente levanto su brazo y señalo con su dedo hacia un oscuro y enigmático aposento, dirigí mi mirada hacia aquella dirección y observe un lugar desolado e impregnado de suspenso, antes de seguir mi destino me dijo entra, indeciso accedí a su petición; entre en esa habitación de atmosfera surreal, en ella mire a tres entidades que permanecían en completo silencio, observe un bebé que constantemente se alimentaba, en ella también había un anciano con expresión entristecida y mirada fatigada, pero me intrigo un tipo gigante y robusto, de semblante frio y de mirada inexpresiva. Le pregunte a la entidad que me guiaba ¿y ellos quiénes son? Respondiendo dijo: él bebé: fueron tus sueños que nunca tuvieron la fuerza de crecer y hacerse tangibles por tu falta de tenacidad, el anciano son tus escasos logros y sueños no cumplidos, y ese tipo gigante que te observa con su impetuosa mirada es; Es todos tus SI HUBIERA
Me invadió un pánico y desesperación y la entidad que me guiaba expeliendo de sí exclamo: vuelve
desperté, y me invadió un espeso alivio y mi alma se plació recordando esa horrible pesadilla.
―Abner Cruz Alvarenga. ©
―Abner Cruz Alvarenga. ©