A veces
el negro
aprende
el nombre
de los jazmines.
La noche
bebe
despacio
del corazón.
La corriente
olvida
su música.
Y el aire
huele
a madera
sin lluvia.
Después,
sin anunciarse,
una cuerda
vibra.
Nadie
la sostiene.
El día
se inclina
sobre los párpados.
El universo
se desata
como un perfume
que no recuerda
de dónde viene.
Hay un instante
en que
Eros
y Thanatos
dejan
de llamarse.
La savia
cambia
de dirección.
El sueño
abre
sus flores.
Y la naturaleza
baila
tan despacio
que el viento
olvida
si acaricia
la tierra
o el cielo.
Dikia ®
18/07/2026
el negro
aprende
el nombre
de los jazmines.
La noche
bebe
despacio
del corazón.
La corriente
olvida
su música.
Y el aire
huele
a madera
sin lluvia.
Después,
sin anunciarse,
una cuerda
vibra.
Nadie
la sostiene.
El día
se inclina
sobre los párpados.
El universo
se desata
como un perfume
que no recuerda
de dónde viene.
Hay un instante
en que
Eros
y Thanatos
dejan
de llamarse.
La savia
cambia
de dirección.
El sueño
abre
sus flores.
Y la naturaleza
baila
tan despacio
que el viento
olvida
si acaricia
la tierra
o el cielo.
Dikia ®
18/07/2026
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