PrincesAna
Poeta recién llegado
Hola, disculpa que no te haya escrito en tanto tiempo,
no te olvidé, pero ambos sabemos que lo intenté.
Bueno, empiezo, hoy, ya no te amo, en serio no te amo,
pero el recuerdo de los buenos días sigue aquí a mi lado.
Ambos sabemos que no fueron mucho,
que de hecho, los malos momentos llevan la voz cantante en el reino de los sueños.
Pero de vez en cuando pienso en ti,
en la vez que me besaste y no paro de reír.
Ambos sabemos que fue en serio,
que lo que vivimos, lo que sentimos no fue un juego.
O, bueno, ¿qué sé yo?
aún espero que regreses y me trates con amor.
Pero ambos sabemos que la amas a ella,
que así como yo te vivo, tú la vives y la esperas.
¡No! ¡Espera! Ya no te amo,
aunque cada pequeño y ligero átomo de mi cuerpo diga lo contrario.
Ambos sabemos que con ella planeaste una utópica vida,
yo partí de ese plan para sacarte de la mía.
Ha sido difícil, no te mentiré,
soñándote en cada noche y cuando menos lo espero en mi calle te apareces.
Ambos sabemos que si te dije que te amaba, es porque así lo sentía,
que no perdería vigencia eso de que siempre conmigo contarías.
Pero sería absurdo seguir amándote,
es decir, han pasado años desde que me abandonaste,
desde que me dejaste sola en aquella calle,
desde que mis lagrimas dejaron de aliviar el dolor que me ocasionaste,
desde que me trataste como si yo fuera nadie,
desde que decidiste ya no amarme,
desde que tuve que aprender a seguir sola adelante.
Bueno, igual ambos sabemos que eso era lo mejor,
este, ese, amor tan cojo nos estaba matando a los dos.
La buena nueva es, como te dije, que ya no te amo,
si es cierto que aún te lloro cada noche,
que aún te espero cada día,
que aún, sin ti, me siento vacía,
que aún no consigo melodía más hermosa que tu risa,
que aún miro las estrellas y pienso en tu sonrisa,
que aún la luna me trae toda la historia que convertí en poesía.
La realidad es que ambos sabemos que no sé mentir,
y que este turismo corporal al que me he dedicado no me ha hecho más fácil la tarea de dejarte ir.
Bueno, no te dejé ir, ni a tú a mí,
sólo te largaste dejando esta soledad que huele a ti, aquí.
Pero está bien, ambos sabíamos que no duraría,
todas mis ilusiones se fueron a la mierda, a donde pertenecían.
Quizá todos tienen razón y me volví un poco loca al verte con ella,
pero soy feliz si te sé feliz y si es lejos de mí, pues que así sea.
Ambos sabemos que mi egoísmo termina donde empieza tu risa,
con la que sabes hacer daño jugando al sarcasmo y la ironía.
Ya no quiero estar contigo, eso es lo bueno,
la verdad, no tengo estómago para soportarte de nuevo.
Ambos sabemos que me hiciste la vida un infierno,
que entre besos y gritos me destrozaste los nervios.
Además, repito, ya no te amo
(¿te trato de convencer a ti o a mi?).
Esto es estúpido pues ambos sabemos que jamás lo leerás,
es una puerta que no estoy dispuesta a dejarte cruzar, como tú comprenderás.
Pero lo cierto es que, a veces me pregunto si piensas en mí,
si realmente habrá valido de algo todo el esfuerzo que, con tanta fe, puse en ti.
Ambos sabemos que tu paso por mi vida,
bueno, tuvo repercusiones que sigo padeciendo hoy día.
El meollo del asunto es, que te amo aunque ya no,
y que ya no te espero aunque aún si.
Ay, ambos sabemos que no me doy a entender,
pero eso no fue un problema, tú me sabías leer.
Tú interpretabas perfectamente esas miradas,
no existió la necesidad de palabras, para la nada.
Ambos sabemos que, la triste es realidad es, que todo esto es falso,
que como siempre te amo,
que no soy feliz sino estas aquí,
que me siento morir cuando te recuerdo partir,
que saberte con ella me atormenta,
que más que nada, nada en esta vida, desearía que me amaras,
que cuentas conmigo y mis brazos finos,
que jamás te olvidaré,
que no te buscaré, eso sigue en pie, una vez lo juré,
patéticamente, por siempre te amaré.
Te sigo llorando como idiota, pero,
lo cierto es que todo es falso,
lo cierto es que ambos lo sabemos,
lo cierto es que te respiro, te vivo y te sueño,
lo cierto es que a diario nos muero,
lo cierto es que aún nos amo,
lo cierto es que lo lamento, pero,
lo triste es que aún te quiero.
no te olvidé, pero ambos sabemos que lo intenté.
Bueno, empiezo, hoy, ya no te amo, en serio no te amo,
pero el recuerdo de los buenos días sigue aquí a mi lado.
Ambos sabemos que no fueron mucho,
que de hecho, los malos momentos llevan la voz cantante en el reino de los sueños.
Pero de vez en cuando pienso en ti,
en la vez que me besaste y no paro de reír.
Ambos sabemos que fue en serio,
que lo que vivimos, lo que sentimos no fue un juego.
O, bueno, ¿qué sé yo?
aún espero que regreses y me trates con amor.
Pero ambos sabemos que la amas a ella,
que así como yo te vivo, tú la vives y la esperas.
¡No! ¡Espera! Ya no te amo,
aunque cada pequeño y ligero átomo de mi cuerpo diga lo contrario.
Ambos sabemos que con ella planeaste una utópica vida,
yo partí de ese plan para sacarte de la mía.
Ha sido difícil, no te mentiré,
soñándote en cada noche y cuando menos lo espero en mi calle te apareces.
Ambos sabemos que si te dije que te amaba, es porque así lo sentía,
que no perdería vigencia eso de que siempre conmigo contarías.
Pero sería absurdo seguir amándote,
es decir, han pasado años desde que me abandonaste,
desde que me dejaste sola en aquella calle,
desde que mis lagrimas dejaron de aliviar el dolor que me ocasionaste,
desde que me trataste como si yo fuera nadie,
desde que decidiste ya no amarme,
desde que tuve que aprender a seguir sola adelante.
Bueno, igual ambos sabemos que eso era lo mejor,
este, ese, amor tan cojo nos estaba matando a los dos.
La buena nueva es, como te dije, que ya no te amo,
si es cierto que aún te lloro cada noche,
que aún te espero cada día,
que aún, sin ti, me siento vacía,
que aún no consigo melodía más hermosa que tu risa,
que aún miro las estrellas y pienso en tu sonrisa,
que aún la luna me trae toda la historia que convertí en poesía.
La realidad es que ambos sabemos que no sé mentir,
y que este turismo corporal al que me he dedicado no me ha hecho más fácil la tarea de dejarte ir.
Bueno, no te dejé ir, ni a tú a mí,
sólo te largaste dejando esta soledad que huele a ti, aquí.
Pero está bien, ambos sabíamos que no duraría,
todas mis ilusiones se fueron a la mierda, a donde pertenecían.
Quizá todos tienen razón y me volví un poco loca al verte con ella,
pero soy feliz si te sé feliz y si es lejos de mí, pues que así sea.
Ambos sabemos que mi egoísmo termina donde empieza tu risa,
con la que sabes hacer daño jugando al sarcasmo y la ironía.
Ya no quiero estar contigo, eso es lo bueno,
la verdad, no tengo estómago para soportarte de nuevo.
Ambos sabemos que me hiciste la vida un infierno,
que entre besos y gritos me destrozaste los nervios.
Además, repito, ya no te amo
(¿te trato de convencer a ti o a mi?).
Esto es estúpido pues ambos sabemos que jamás lo leerás,
es una puerta que no estoy dispuesta a dejarte cruzar, como tú comprenderás.
Pero lo cierto es que, a veces me pregunto si piensas en mí,
si realmente habrá valido de algo todo el esfuerzo que, con tanta fe, puse en ti.
Ambos sabemos que tu paso por mi vida,
bueno, tuvo repercusiones que sigo padeciendo hoy día.
El meollo del asunto es, que te amo aunque ya no,
y que ya no te espero aunque aún si.
Ay, ambos sabemos que no me doy a entender,
pero eso no fue un problema, tú me sabías leer.
Tú interpretabas perfectamente esas miradas,
no existió la necesidad de palabras, para la nada.
Ambos sabemos que, la triste es realidad es, que todo esto es falso,
que como siempre te amo,
que no soy feliz sino estas aquí,
que me siento morir cuando te recuerdo partir,
que saberte con ella me atormenta,
que más que nada, nada en esta vida, desearía que me amaras,
que cuentas conmigo y mis brazos finos,
que jamás te olvidaré,
que no te buscaré, eso sigue en pie, una vez lo juré,
patéticamente, por siempre te amaré.
Te sigo llorando como idiota, pero,
lo cierto es que todo es falso,
lo cierto es que ambos lo sabemos,
lo cierto es que te respiro, te vivo y te sueño,
lo cierto es que a diario nos muero,
lo cierto es que aún nos amo,
lo cierto es que lo lamento, pero,
lo triste es que aún te quiero.