poeta carlo magno
Poeta fiel al portal
Se encontraba una jirafita felizmente jugando, con ramas se entretenía; mientras se divertía estaba cantando. Su mamá que la acompañaba la observaba y en ratos con ella estaba jugando.
Enfrente de la casa de esta jirafita, otra jirafita estaba sola, con muchos juguetes, sus dos papás estaban trabajando; no cantaba, no reía y a veces estaba llorando.
La jirafita que con su mamá estaba se daba cuenta de la tristeza y la soledad de la otra jirafita, y le preguntó a su mamá:
- Mamá, ¿por qué la jirafita de enfrente no sonríe, no canta, si tiene tantos juguetes para divertirse, y a veces se la pasa llorando?.
- Mi hijita, el amor alegra los corazones; si tuviera con quien compartir sus juguetes, sus sonrisas y su amor, y contara con la compañía de sus padres, aunque tuviera menos juguetes, con su imaginación se estaría divirtiendo.
Moraleja: No hay nada que se compare al amor de los padres, ni que lo sustituya cuando se es niño.
Autor: Carlo Magno Simental Torres
Del libro: Cuentos De Este Siglo
Enfrente de la casa de esta jirafita, otra jirafita estaba sola, con muchos juguetes, sus dos papás estaban trabajando; no cantaba, no reía y a veces estaba llorando.
La jirafita que con su mamá estaba se daba cuenta de la tristeza y la soledad de la otra jirafita, y le preguntó a su mamá:
- Mamá, ¿por qué la jirafita de enfrente no sonríe, no canta, si tiene tantos juguetes para divertirse, y a veces se la pasa llorando?.
- Mi hijita, el amor alegra los corazones; si tuviera con quien compartir sus juguetes, sus sonrisas y su amor, y contara con la compañía de sus padres, aunque tuviera menos juguetes, con su imaginación se estaría divirtiendo.
Moraleja: No hay nada que se compare al amor de los padres, ni que lo sustituya cuando se es niño.
Autor: Carlo Magno Simental Torres
Del libro: Cuentos De Este Siglo
Última edición: