guillermuco
Poeta recién llegado
El oceano profundo lo engullo.
Era una isla misteriosa llena de encanto
donde los arboles andaban por la arena
de esa playa donde los peces hablaban
debajo del agua, y la brisa lo cubría todo
Todo murió, la mar en calma
se convirtio en monstruo por segundos.
Realidad ficticia, el sueno se vuelve vida
y las pesadillas de la infancia
carcomen el presente, todo por segundos.
Yo cantó a esa isla,
que cobijo amores secretos,
canto sobre el sol que cuidaba,
con su sonrisa radiante,
que las palabras no murieran
Vi en tu mirada, azulada
ese mar donde me bañe,
ese mar donde sus estrellas
convertían al día en noche
y yo supuraba mis penas
hasta convertilas en sonrisas
El hielo llego, te he contado,
que de pequeño lloraba de noche
y ahora lo hago de día
porque rememoro esas estrellas
que convertían al día en noche.
Ya llego al fin, solo susurro otra vez
había una isla mágica
donde los amores secretos
eran liberados, pero el mar
fue monstruo por segundos
y el oceano profundo lo engullo
Era una isla misteriosa llena de encanto
donde los arboles andaban por la arena
de esa playa donde los peces hablaban
debajo del agua, y la brisa lo cubría todo
Todo murió, la mar en calma
se convirtio en monstruo por segundos.
Realidad ficticia, el sueno se vuelve vida
y las pesadillas de la infancia
carcomen el presente, todo por segundos.
Yo cantó a esa isla,
que cobijo amores secretos,
canto sobre el sol que cuidaba,
con su sonrisa radiante,
que las palabras no murieran
Vi en tu mirada, azulada
ese mar donde me bañe,
ese mar donde sus estrellas
convertían al día en noche
y yo supuraba mis penas
hasta convertilas en sonrisas
El hielo llego, te he contado,
que de pequeño lloraba de noche
y ahora lo hago de día
porque rememoro esas estrellas
que convertían al día en noche.
Ya llego al fin, solo susurro otra vez
había una isla mágica
donde los amores secretos
eran liberados, pero el mar
fue monstruo por segundos
y el oceano profundo lo engullo