En el barrunto de un gentío sin fin tu sobresales como un diamante de cuarzo,a la espera de ser tasado por un escrupuloso judío,con el ojo envuelto en llamas y pegado a la lupa cegadora que rufianes utilizan para enriquecerse.Es triste pero cierto.Somos mercancía bursátil que unos cuantos,detrás de los cortinones de la hipocresía y la rufiandad ,se aprovechan para acumular capital a cambio de decenas de niños muertos de hambre.Deberíamos sacarles todo el oro que acumulan y ajusticiarlos a muerte.Para que sirviesen de ejemplo y no se repitiese semejante y vergonzoso acto.Pero ni aún así frenaríamos esa barbarie que almas malditas profanan con sorna e hilaridad.Se cambian las máscaras para no ser reconocidos y así,chasquean los dedos en señal de alivio.Por eso hay que grabarles en las carnes con un hierro candente las siglas de la esclavitud.Para que aprendan también a sentir lo que es sufrir.Sólo así,se dejará de abusar de los inocentes y se los respetará en el futuro;como una joya engastada en platino que brilla bienaventurada.