aniita
Poeta recién llegado
Sintiendo el frio piso que sus desnudos pies tocaban,
Y su vestido blanco contra sus tobillos chocaba,
Caminaba por la habitación sin sentido algún,
Sabía que lo que le pasaba no era común.
Entra a una aviación banca, y ve al fondo un piano con una manta,
Sin censura lo arranca, y deleita sus ojos con lo que abarca.
Se sienta en él, y lo observa con sus pequeños ojos miel,
Toca las teclas y siente un escalofrió en su piel.
Comienza a tocarlo, su expresión cambia, al sentirlo, y se asombra al escucharlo.
Esa melodía, nadie la conocía, era sonora y un poco vacía,
Le daba miedo ya que no sabía lo que hacía, y con valentía seguía.
Aun sin respuestas más se asustaba, no tenía nadie y nada quien la consolara, la música aún se escuchaba y cierra los ojos pero se da cuenta que poco a poco despertaba.
Se da cuenta que solo soñaba
anita.
Y su vestido blanco contra sus tobillos chocaba,
Caminaba por la habitación sin sentido algún,
Sabía que lo que le pasaba no era común.
Entra a una aviación banca, y ve al fondo un piano con una manta,
Sin censura lo arranca, y deleita sus ojos con lo que abarca.
Se sienta en él, y lo observa con sus pequeños ojos miel,
Toca las teclas y siente un escalofrió en su piel.
Comienza a tocarlo, su expresión cambia, al sentirlo, y se asombra al escucharlo.
Esa melodía, nadie la conocía, era sonora y un poco vacía,
Le daba miedo ya que no sabía lo que hacía, y con valentía seguía.
Aun sin respuestas más se asustaba, no tenía nadie y nada quien la consolara, la música aún se escuchaba y cierra los ojos pero se da cuenta que poco a poco despertaba.
Se da cuenta que solo soñaba
anita.