Hernán Alvarez
Poeta recién llegado
Tengo en mi garganta
los bolsillos rotos
ya sólo me queda el interminable goce
de ese afónico repertorio de estrellas sin finales
y abismos hojaldrados.
Pero puede aún
el eco irrepetible de un poema
dibujarme una mañana sin sombras
y en la sombra de una mañana
puede ese incierto albedrío de tu voz en el aire
imitarme en el sonido de un latido de agua
y puede que todavía la arruga de un mensaje
multiplique tus fragancias debajo de mi almohada
y hasta puede que confunda la vorágine de tu pelo
con la lluvia en la ventana
pera ya nada puede, vida, hacernos del tiempo
su imagen y su semejanza.