Amaba tanto a la primavera que pegaba
los pétalos que caían de las flores secas.
Los sucios cables de la ciudad enmarañaban
a hombres, a mujeres, con su estrés y con sus dietas.
Protesta cuando el sol se pierde en la madrugada,
odia a los neones que de día le cegaban,
añora el cristalino rumor de la cascada,
las noches es las que las estrellas de arropaban.
Se hace morados para recordar a los lirios
y no escucha la protesta de sus cicatrices,
que abriéndose en canal le alumbran cual luz de cirio
el abandono y la tristeza de sus raices.
Mohíno,cansado,medio calvo y con ojeras,
en su cuchitril, el hombre de pueblo despierta.
los pétalos que caían de las flores secas.
Los sucios cables de la ciudad enmarañaban
a hombres, a mujeres, con su estrés y con sus dietas.
Protesta cuando el sol se pierde en la madrugada,
odia a los neones que de día le cegaban,
añora el cristalino rumor de la cascada,
las noches es las que las estrellas de arropaban.
Se hace morados para recordar a los lirios
y no escucha la protesta de sus cicatrices,
que abriéndose en canal le alumbran cual luz de cirio
el abandono y la tristeza de sus raices.
Mohíno,cansado,medio calvo y con ojeras,
en su cuchitril, el hombre de pueblo despierta.