¡Oh locura! que en esta noche no he sido yo quien ha salido a buscarte…
Has sido tú quien al volver reclama lo que le pertenece…
¡Oh locura! eres tan mía, como el viento que entra en mi para darme vida y después marcharse...
Locura, viento frío que en los oídos del artista susurras eternidad...
Pero, te muestras tan caprichosa y de los poetas te conviertes en titiritero, hablas a través de ellos de algo bello para no mostrar tu soberbia… el público se muestra ignorante y fanático, cuando piensa que tu grandeza se encuentra en la obra que inspiraste... cual si la obra merece un elogio por ser hermosa, lo merece más aún quien la inspiró...
locura, fármaco de utopías…
embriaguez amarga, fría y dolorosa: Un infierno con migajas de belleza...
musa de insaciable serenidad…
deseo grávido de soberbia tenacidad...
¿Como ser tuyo? ¿de qué forma pertenecerte?
¿Existe un mérito a realizar?
¿Habrá un elogio digno de ti?
¿Cómo hablar de ti, sin explicar lo que en mi eres?
Oh locura! vivo en tu orfandad… y cada noche mendigo una caricia tuya…
algunas veces pareces mostrarte…
pude mirarte efímeramente y todo cuanto hacías era para tu ser…
no necesitas poseer nada, te bastas a ti misma…
celoso estaría un dios de ti…
pues eres tú quien aleja o acerca o todos de él...
Cual rocío que al terminar la noche, ha caído…
Locura yo te espero, haz que arda éste edén para así poder mirarnos en la desnudez… mirarte no a través de un espejismo… contemplarte hasta perder el juicio...
¡Oh locura! que me has dicho todo esto como una promesa… quisiera pertenecerte esta noche, la siguiente y la siente… caminar entre tus jardines…
pero para ti, es dificil de perdonar que ante el mundo tus pretendientes temen tu nombre pregonar…
pues la indiferencia es más dura para ti, de aquellos a quienes les has mostrado tu grandeza y con ello regalado entre los hombres eternidad…
Has sido tú quien al volver reclama lo que le pertenece…
¡Oh locura! eres tan mía, como el viento que entra en mi para darme vida y después marcharse...
Locura, viento frío que en los oídos del artista susurras eternidad...
Pero, te muestras tan caprichosa y de los poetas te conviertes en titiritero, hablas a través de ellos de algo bello para no mostrar tu soberbia… el público se muestra ignorante y fanático, cuando piensa que tu grandeza se encuentra en la obra que inspiraste... cual si la obra merece un elogio por ser hermosa, lo merece más aún quien la inspiró...
locura, fármaco de utopías…
embriaguez amarga, fría y dolorosa: Un infierno con migajas de belleza...
musa de insaciable serenidad…
deseo grávido de soberbia tenacidad...
¿Como ser tuyo? ¿de qué forma pertenecerte?
¿Existe un mérito a realizar?
¿Habrá un elogio digno de ti?
¿Cómo hablar de ti, sin explicar lo que en mi eres?
Oh locura! vivo en tu orfandad… y cada noche mendigo una caricia tuya…
algunas veces pareces mostrarte…
pude mirarte efímeramente y todo cuanto hacías era para tu ser…
no necesitas poseer nada, te bastas a ti misma…
celoso estaría un dios de ti…
pues eres tú quien aleja o acerca o todos de él...
Cual rocío que al terminar la noche, ha caído…
Locura yo te espero, haz que arda éste edén para así poder mirarnos en la desnudez… mirarte no a través de un espejismo… contemplarte hasta perder el juicio...
¡Oh locura! que me has dicho todo esto como una promesa… quisiera pertenecerte esta noche, la siguiente y la siente… caminar entre tus jardines…
pero para ti, es dificil de perdonar que ante el mundo tus pretendientes temen tu nombre pregonar…
pues la indiferencia es más dura para ti, de aquellos a quienes les has mostrado tu grandeza y con ello regalado entre los hombres eternidad…