Edson Ferrage
Poeta recién llegado
Nuestros héroes se despiertan temprano
somnolientos,
porque aquí los relojes vienen con prisas
y apenas hay tiempo para el café vespertino.
En estas ciudades
los héroes viajan en tren,
necesitan los despertadores por la mañana
y tienen dolores de espalda.
Cargan rostros cansados,
unos por la edad,
otros por los recuerdos que duelen.
Sé que estas calles solitárias
albergan héroes que se han visto muchas veces
las caras con la desdicha,
y la derrota no les es ajena.
No hay mayor derrota que contra uno mismo.
Estos héroes no son ajenos al sufrimiento
ni al desamor.
somnolientos,
porque aquí los relojes vienen con prisas
y apenas hay tiempo para el café vespertino.
En estas ciudades
los héroes viajan en tren,
necesitan los despertadores por la mañana
y tienen dolores de espalda.
Cargan rostros cansados,
unos por la edad,
otros por los recuerdos que duelen.
Sé que estas calles solitárias
albergan héroes que se han visto muchas veces
las caras con la desdicha,
y la derrota no les es ajena.
No hay mayor derrota que contra uno mismo.
Estos héroes no son ajenos al sufrimiento
ni al desamor.