Rosendo
Poeta adicto al portal
Herencia
Heredé de mi madre su carácter austero,
la mesura evidente de su vivir sencillo,
porque nunca pretende del oropel el brillo,
y camina sin prisa por su humilde sendero.
Mi padre me ha dejado su ejemplo verdadero,
al que con reverencia ferviente me arrodillo;
y dejó en mi conciencia, de versos, un castillo,
con estros de poesía y el fulgor de un lucero.
Todo ello representa mi más grande tesoro
que equilibra mi vida y me alienta al decoro
con su espíritu entero que en mi interior habita.
Lo guardo con esmero porque es el aliciente
de inspiración profunda que en mi pecho se siente;
y está dentro de mi alma como una luz bendita.
Heredé de mi madre su carácter austero,
la mesura evidente de su vivir sencillo,
porque nunca pretende del oropel el brillo,
y camina sin prisa por su humilde sendero.
Mi padre me ha dejado su ejemplo verdadero,
al que con reverencia ferviente me arrodillo;
y dejó en mi conciencia, de versos, un castillo,
con estros de poesía y el fulgor de un lucero.
Todo ello representa mi más grande tesoro
que equilibra mi vida y me alienta al decoro
con su espíritu entero que en mi interior habita.
Lo guardo con esmero porque es el aliciente
de inspiración profunda que en mi pecho se siente;
y está dentro de mi alma como una luz bendita.