Centáurico
Poeta recién llegado
Debo decir hoy, a viva voz
que estoy aterrado.
Otra vez, la misma sensación
y otra vez el mismo guión.
Soy un amante de lo vivo
y bajo una dulce alegría se esconde mi intención
pero las cosas son como son
y por seguir mis intuiciones descubrí ciertos obstáculos
Un día tome la rienda de un caballo y decidí hacerles la guerra
¡Y cómo fué mi alegría al ver que de ella yo salí triunfante!
Pero poco duro mi suerte,
en cada gesto de mi espada,
otra se levantó para desafiarla
En cada victoria, nuevas masacres
y ví que nunca alcanzaría la felicidad anhelada.
Por cierto que decidí poner un buen atajo
y como buen general que soy,
dispuse mi estrategia
Pensé las batallas, y reglamenté sus posibilidades.
Me Dormí con planos en los ojos
mientras presentía esa anhelada liberación.
Esta vez será distinto,
me lo dije tantas veces.
Y ahora que los sucesos se suceden
con los números de un calendario
y los palitos del reloj,
Puedo ver otra vez aquella horrible historia que sólo el tiempo
a mis espaldas pudo armar
La misma batalla, otra vez
los mismos movimientos, otra vez.
La misma sed en mi cuerpo
y la misma reacción,
Yo: sentado sobre mi caballo,
dispuesto a combatir, otra vez
Así me sorprendí,
hasta me pareció que era exactamente la misma batalla que tantas veces creí vencer.
Fue como despertar de un sueño
y entendí que el silencio de mi opositor doblegado
sería esta vez una derrota
la temida derrota
¡Como quisiera rendirme y entregarme a la muerte!
Pero mi cobardía me confunde.
Cómo quisiera que todo acabara y que yo pudiese ser otro
como me gustaría girarme
en otro
La gente clama mi nombre y todo está dispuesto
y mi cabeza se vuelve loca.
Esta vez no quiero repetir,
la misma sangre,
el mismo silencio de mi victoria
Estoy sobre mi caballo
pero sé que esta vez mis piernas no golpearán con esa furia.
Esta vez puedo ver el vacío de todas mis victorias,
y en cada esquina no veo si no mi propia muerte
Como quisiera gritarlo, frente a toda mi gente
¡Estoy aterrado!
Y he vuelto a escribir
que estoy aterrado.
Otra vez, la misma sensación
y otra vez el mismo guión.
Soy un amante de lo vivo
y bajo una dulce alegría se esconde mi intención
pero las cosas son como son
y por seguir mis intuiciones descubrí ciertos obstáculos
Un día tome la rienda de un caballo y decidí hacerles la guerra
¡Y cómo fué mi alegría al ver que de ella yo salí triunfante!
Pero poco duro mi suerte,
en cada gesto de mi espada,
otra se levantó para desafiarla
En cada victoria, nuevas masacres
y ví que nunca alcanzaría la felicidad anhelada.
Por cierto que decidí poner un buen atajo
y como buen general que soy,
dispuse mi estrategia
Pensé las batallas, y reglamenté sus posibilidades.
Me Dormí con planos en los ojos
mientras presentía esa anhelada liberación.
Esta vez será distinto,
me lo dije tantas veces.
Y ahora que los sucesos se suceden
con los números de un calendario
y los palitos del reloj,
Puedo ver otra vez aquella horrible historia que sólo el tiempo
a mis espaldas pudo armar
La misma batalla, otra vez
los mismos movimientos, otra vez.
La misma sed en mi cuerpo
y la misma reacción,
Yo: sentado sobre mi caballo,
dispuesto a combatir, otra vez
Así me sorprendí,
hasta me pareció que era exactamente la misma batalla que tantas veces creí vencer.
Fue como despertar de un sueño
y entendí que el silencio de mi opositor doblegado
sería esta vez una derrota
la temida derrota
¡Como quisiera rendirme y entregarme a la muerte!
Pero mi cobardía me confunde.
Cómo quisiera que todo acabara y que yo pudiese ser otro
como me gustaría girarme
en otro
La gente clama mi nombre y todo está dispuesto
y mi cabeza se vuelve loca.
Esta vez no quiero repetir,
la misma sangre,
el mismo silencio de mi victoria
Estoy sobre mi caballo
pero sé que esta vez mis piernas no golpearán con esa furia.
Esta vez puedo ver el vacío de todas mis victorias,
y en cada esquina no veo si no mi propia muerte
Como quisiera gritarlo, frente a toda mi gente
¡Estoy aterrado!
Y he vuelto a escribir