Edson Ferrage
Poeta recién llegado
A veces, solo a veces,
la felicidad es tan grande que duele.
Como cuando comes algo rico y te llenas hasta que te duele la tripa,
pero piensas "estaba tan rico..."
Raquel Gonzales
Cada uno de nosotros es una ciudad lejana
igual que nuestras costumbres, igual que las nubes.
Cada caricia tiene un modo diferente de decir te quiero
igual que tú, igual que yo.
Sé que la pasión a veces no es amor,
y en el amor, a veces no hay pasión.
Sé que tiene formas diferentes de ser cocinado
y que a veces nos empacha.
Tenemos formas diferentes de apagar las luces,
de remover el café,
de salir a la calle a cambiar el mundo,
o de desnudarnos bajos las sabanas.
Sé que cada labio tiene sus esquinas tristes.
Todas las sombras tienen también, sus besos de luz,
sus caricias, sus sueños,
temores y certezas que duelen.
Duelen los despertares y las madrugadas
con nosotros mismos.
Y algunas miradas duelen, no solo en la carne
sino en los huesos.
Nuestro querer, tiene a veces
una felicidad tan grande
que nos duele el placer.