Victor Arellano
Poeta recién llegado
Hace frió en la ciudad.
La primavera llegó, nueva vida surge de la muerta, la nieve se despeja lentamente dando paso a un calor rejuvenecedor que incita al movimiento.
Aun así, tengo frío, aun así, estoy solo, para mi el sol dejó de salir hace 12 años repletos de angustia anticipada, bien planeada. Una angustia que no te deja preocuparte. La herida sanará con la medicina del tiempo; hay cosas que nunca olvidaremos, la infancia alegre, despreocupada y ligera cual una hoja cayendo al suelo, los pocos segundos que le toma a la hoja caer, te toma a ti en crecer, en dejar un vacío.
Un espacio incompleto en tu corazón, arrepentimiento de algo que ya no puedes cambiar y que, a pesar de todo, sueñas, rezas, crees y ruegas con que se vuelva realidad, triste mi hermano.
Una hoja cayó de unas ramas
Tu vida despegó a la lejanía
De esa felicidad que tanto amabas
Como si de un juguete que tenías
Se te arrebató, se te negó
Te pusieron a leer, algo que no entendías
Y todos lo entendían, más no
No y no dejaste comprenderte
Ni a tu sombra completarte
Te perdiste en tu mundo y de ahí
Nunca escapaste.
¿Crees que todo se arregló?
¿Cuántas almas caen al infierno a diario?
¿Cuántos hombres lloran la perdida?
¿Cuántas mujeres callan el castigo?
No, no y nada esta arreglado, todo se rompió
La parca vendrá a llevarte, cuando sea el día
¿Era la parca? ¿O eres tú quien se mutiló?
Tendrá que cargarte, pues estas muerto en vida.
Hace frió en la ciudad.
Estoy desesperado, nadie ve por lo que soy, más me ven por lo que valgo para ellos. Si en una ciudad, concentraciones y conglomeradas técnicas de educación y modernización; en valores y éticas, son aplicadas en estos espantosos sistemas. ¿Por qué ciertas personas te ven como ganado humano? ¿Por qué te consideran recursos?
Aunque esto tiene cientos de años que es aplicado por todo el mundo, la gente nunca acaba de entender que la esclavitud todavía no es superada.
Y que nunca se acabará en un mundo donde el potencial humano es explotado, no por sus ideas y formas de alcanzar cierto objetivo en común. Si no de alcanzar todo un grupo de personas el objetivo de alguien más; que de alguna manera beneficiará en inferior, muy inferior medida a los que la trabajaron de verdad.
Huesos se romperán, madres morirán
Nutriendo a la cría que nutrirá a alguien más.
Como un inerte, nuestras esperanzas perdidas en el mar
Darán algún día, un resultado, pero no nos lo dirán
Hace frió en la ciudad.
Y la gente duerme con poca ropa, a la intemperie, recibiendo una brisa de una fuente en una plaza publica temprano por la mañana, porque si, son gente y si esa gente duerme así; entonces la gente duerme así. Porque la gente duerme con frió y amanece congelada, muerta sino de tristeza, sino por el frio, sino por el hambre, sino de otra gente. Triste es nuestra vida, que ya nuestro Dios, manda a gente a matar a otra gente. Adultos arremetiendo contra niños pequeños, mujeres pegando a mayores indefensos.
En un mundo donde nadie se quiere
Y el niño llorando necesita un abrazo
Lo que recibe, un grito, un golpe, lo hiere
Y al final del todo, el niño muere llorando.
Llorando de felicidad porque ya se terminó
Porque va a ir al infierno, porque Dios que lo creó
Creó un infierno peor en la tierra, él no puede esperar
Otra cosa de Dios, aunque sabiendo quién es, lo puede empeorar.
Tranquilo niño, tu defunción será solo otra tumba que escarbar.
O lo más probable, solo otra bolsa la que quemar.
Hace frió en la ciudad.
La primavera llegó, nueva vida surge de la muerta, la nieve se despeja lentamente dando paso a un calor rejuvenecedor que incita al movimiento.
Aun así, tengo frío, aun así, estoy solo, para mi el sol dejó de salir hace 12 años repletos de angustia anticipada, bien planeada. Una angustia que no te deja preocuparte. La herida sanará con la medicina del tiempo; hay cosas que nunca olvidaremos, la infancia alegre, despreocupada y ligera cual una hoja cayendo al suelo, los pocos segundos que le toma a la hoja caer, te toma a ti en crecer, en dejar un vacío.
Un espacio incompleto en tu corazón, arrepentimiento de algo que ya no puedes cambiar y que, a pesar de todo, sueñas, rezas, crees y ruegas con que se vuelva realidad, triste mi hermano.
Una hoja cayó de unas ramas
Tu vida despegó a la lejanía
De esa felicidad que tanto amabas
Como si de un juguete que tenías
Se te arrebató, se te negó
Te pusieron a leer, algo que no entendías
Y todos lo entendían, más no
No y no dejaste comprenderte
Ni a tu sombra completarte
Te perdiste en tu mundo y de ahí
Nunca escapaste.
¿Crees que todo se arregló?
¿Cuántas almas caen al infierno a diario?
¿Cuántos hombres lloran la perdida?
¿Cuántas mujeres callan el castigo?
No, no y nada esta arreglado, todo se rompió
La parca vendrá a llevarte, cuando sea el día
¿Era la parca? ¿O eres tú quien se mutiló?
Tendrá que cargarte, pues estas muerto en vida.
Hace frió en la ciudad.
Estoy desesperado, nadie ve por lo que soy, más me ven por lo que valgo para ellos. Si en una ciudad, concentraciones y conglomeradas técnicas de educación y modernización; en valores y éticas, son aplicadas en estos espantosos sistemas. ¿Por qué ciertas personas te ven como ganado humano? ¿Por qué te consideran recursos?
Aunque esto tiene cientos de años que es aplicado por todo el mundo, la gente nunca acaba de entender que la esclavitud todavía no es superada.
Y que nunca se acabará en un mundo donde el potencial humano es explotado, no por sus ideas y formas de alcanzar cierto objetivo en común. Si no de alcanzar todo un grupo de personas el objetivo de alguien más; que de alguna manera beneficiará en inferior, muy inferior medida a los que la trabajaron de verdad.
Huesos se romperán, madres morirán
Nutriendo a la cría que nutrirá a alguien más.
Como un inerte, nuestras esperanzas perdidas en el mar
Darán algún día, un resultado, pero no nos lo dirán
Hace frió en la ciudad.
Y la gente duerme con poca ropa, a la intemperie, recibiendo una brisa de una fuente en una plaza publica temprano por la mañana, porque si, son gente y si esa gente duerme así; entonces la gente duerme así. Porque la gente duerme con frió y amanece congelada, muerta sino de tristeza, sino por el frio, sino por el hambre, sino de otra gente. Triste es nuestra vida, que ya nuestro Dios, manda a gente a matar a otra gente. Adultos arremetiendo contra niños pequeños, mujeres pegando a mayores indefensos.
En un mundo donde nadie se quiere
Y el niño llorando necesita un abrazo
Lo que recibe, un grito, un golpe, lo hiere
Y al final del todo, el niño muere llorando.
Llorando de felicidad porque ya se terminó
Porque va a ir al infierno, porque Dios que lo creó
Creó un infierno peor en la tierra, él no puede esperar
Otra cosa de Dios, aunque sabiendo quién es, lo puede empeorar.
Tranquilo niño, tu defunción será solo otra tumba que escarbar.
O lo más probable, solo otra bolsa la que quemar.
Hace frió en la ciudad.