James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Habitaciones rápidas, donde se vacía el sexo en papeleras, la vergüenza se esconde en la bañera, sitios marcados por olores a obscenidad, a heces y sangre. Paredes palpitantes, del vicio y el horror con traje y guantes, mugrientos que carecen de semblante, perdidos prisioneros caminantes. Que sórdido amor yace manchado en sabanas con semen derramado, paredes que salpican alumbrando con luces de neón y con cuidado. Los muelles que no suenan resucitan, los gritos de placer, dolor excitan, entrando en un terreno farragoso, lo suave no es sangrar, ni es horroroso.