haiku99
Poeta recién llegado
Giras en el reverso de mi mano
profunda hondura de constante retorno,
cálida brisa de espectro,
asoma delicada sonrisa,
entre trémulos dedos llantos de niña.
Gira el pequeño aliento de
una pequeña vida,
por calles rectilíneamente aturdidas,
en cada vuelta, crecen de esas alas
pétalos extraños de sombra con codeína,
dormitas en cada giro,
escondida en fronteras ociosas y
ópalos de caricias.
Sigue:
paloma, estrella, hija lasciva,
centro, espasmo,
mineral arcano,
cuerpo de fuego...linde de mi mano,
Sigue y gira,
sátrapa de lo lejano, en
nocturnidad traviesa
frondosa letanía,
detalle de columna corintia.
Trescientos sesenta grados, dulcificando el aire,
tú, bailarina...
bailame dentro,
entre la espalda y el pecho donde
se resquebraja el sol
en ínfulas del día,
baílame sútil en pasos de geisha,
árida porcelana fina desde
la pampa esteparia hasta la luna argentina.
Gira en esencias del tango cuando
la lluvia rutinaria beba de tu labio
sublevado, anárquico, libre, sádico.
Mariposa de vientos,
ojos que tientan verdades indignas,
gira,
entre los comensales ignotos,
las voces que admiras,
trescientos sesenta grados desde mis ojos a
la esquina,
rincón favorito del arte, la estima,
te pierdo en cada vuelta,
pequeños alientos sustraen
pequeña vida
gira.
profunda hondura de constante retorno,
cálida brisa de espectro,
asoma delicada sonrisa,
entre trémulos dedos llantos de niña.
Gira el pequeño aliento de
una pequeña vida,
por calles rectilíneamente aturdidas,
en cada vuelta, crecen de esas alas
pétalos extraños de sombra con codeína,
dormitas en cada giro,
escondida en fronteras ociosas y
ópalos de caricias.
Sigue:
paloma, estrella, hija lasciva,
centro, espasmo,
mineral arcano,
cuerpo de fuego...linde de mi mano,
Sigue y gira,
sátrapa de lo lejano, en
nocturnidad traviesa
frondosa letanía,
detalle de columna corintia.
Trescientos sesenta grados, dulcificando el aire,
tú, bailarina...
bailame dentro,
entre la espalda y el pecho donde
se resquebraja el sol
en ínfulas del día,
baílame sútil en pasos de geisha,
árida porcelana fina desde
la pampa esteparia hasta la luna argentina.
Gira en esencias del tango cuando
la lluvia rutinaria beba de tu labio
sublevado, anárquico, libre, sádico.
Mariposa de vientos,
ojos que tientan verdades indignas,
gira,
entre los comensales ignotos,
las voces que admiras,
trescientos sesenta grados desde mis ojos a
la esquina,
rincón favorito del arte, la estima,
te pierdo en cada vuelta,
pequeños alientos sustraen
pequeña vida
gira.
Última edición:
:: mientras la bailarina sigue bailando un tango en la esquina del recuerdo