Naturu3
Poeta fiel al portal
Las cortinas en harapos me sorprenden ahora como el señor que usaba polainas en pleno año ochenta.
Los restos de melancolía que yo siempre traía envuelta en papeles marrones, a punto de ser reciclados, con aroma a jazmín. Las traía desde el jardín luminoso frecuentado por empáticos muchachos que no me miraban mientras frenéticamente repetían mi nombre. Sospecho que saben del perseguido tío que está escondido para evitar que repitan su nombre y lo hagan desaparecer de las bocas de nuestra casa, celeste y rosa como la pintura que estaba de moda.
Los restos de melancolía que yo siempre traía envuelta en papeles marrones, a punto de ser reciclados, con aroma a jazmín. Las traía desde el jardín luminoso frecuentado por empáticos muchachos que no me miraban mientras frenéticamente repetían mi nombre. Sospecho que saben del perseguido tío que está escondido para evitar que repitan su nombre y lo hagan desaparecer de las bocas de nuestra casa, celeste y rosa como la pintura que estaba de moda.
Última edición: