el poeta perdido
Poeta recién llegado
Antorchas azules iluminan la cueva
de todo mal que acarrea lo vivido
mientras iluminados árboles yacen inertes
frente a un desgraciado cielo infinito.
Violines tocan la sepulcral sinfonía
alabando los dones de la agonía
reflejando mortuorios espejismos
mientras la triste vampiresa llora.
Estatuas de piedra muestran su inocencia
dejando clavar estacas en su piel concreta
perdonando sin querer inmortales recuerdos
extraviados placidamente por su cuerpo.
Espero la lluvia sentado en el ataúd,
donde quedan los recuerdos fragmentados del ayer
y ansiosa las sombras llegan hacia mí,
abriendo el paso hacia la oscuridad.
de todo mal que acarrea lo vivido
mientras iluminados árboles yacen inertes
frente a un desgraciado cielo infinito.
Violines tocan la sepulcral sinfonía
alabando los dones de la agonía
reflejando mortuorios espejismos
mientras la triste vampiresa llora.
Estatuas de piedra muestran su inocencia
dejando clavar estacas en su piel concreta
perdonando sin querer inmortales recuerdos
extraviados placidamente por su cuerpo.
Espero la lluvia sentado en el ataúd,
donde quedan los recuerdos fragmentados del ayer
y ansiosa las sombras llegan hacia mí,
abriendo el paso hacia la oscuridad.